A dos semanas de ocurrido el hecho, el padre del niño atropellado clamó por “justicia”
Claudio Crivicich compartió detalles del tremendo incidente ocurrido el sábado 22 al mediodía. Dijo que el menor continúa internado en Mar del Plata en una habitación de cuidados intermedios y que los médicos lo llaman “el guerrero”. Además, reprochó la actitud del conductor de la camioneta: “Nunca se acercó ni llamó para preguntar cómo estaba la criatura”.
A dos semanas del terrible incidente de tránsito, Claudio Crivicich, el padre del niño de cuatro años atropellado por una camioneta, recibió a El Eco de Tandil en su casa, ubicada en la esquina de Primera Junta y Peyrel, justo frente a donde el pequeño sufrió el tremendo golpe que lo dejó gravemente herido.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPreocupado, pero dispuesto a llevar adelante el pedido de justicia, contó detalles de lo sucedido el sábado 22 de octubre poco antes del mediodía, cómo lleva adelante la internación, el proceso de recuperación y el estado de salud del niño, y dejó expuesto su enojo por la actitud adoptada por el hombre que guiaba la Volkswagen Amarok con la que impactó al menor.
Recién llegado a Tandil proveniente de Mar del Plata, donde pasó los últimos días acompañando al pequeño junto a su esposa, justificó que “tuve que venir unos días porque tengo que trabajar para juntar plata” y mantener a su familia, que quedó dividida entre dos ciudades.
A la par del pedido de justicia, recordó la nota presentada el año pasado en la Municipalidad con un reclamo para que adopten medidas ante la velocidad que adquieren algunos vehículos mientras circulan por Primera Junta. “Nunca nos contestaron”, se quejó.
Y enseguida aclaró que su hijo “no andaba por la calle”, que a la plaza ubicada en frente “iba conmigo o con mi señora" y que "si andaba en la vereda era porque estaba uno de nosotros”, por lo que todavía le cuesta acreditar lo ocurrido.
La internación, día a día
El padre de Santino describió que el paciente se encuentra internado en una sala de cuidados intermedios del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de la ciudad de Mar del Plata, luego de pasar cinco días en el área de terapia intensiva.
El traslado se produjo poco después del hecho, luego de la primera evaluación de los profesionales del Hospital de Niños “Dr. Debilio Blanco Villegas” que lo recibieron en el área de shockroom.
El primer parte médico constató politraumatismos con fractura de cráneo, fractura de clavícula, de pelvis y contusión pulmonar, quedando en estado crítico, pero estable.
A raíz del cuadro, los profesionales médicos solicitaron su derivación al centro asistencial marplatense para continuar con su tratamiento y para la noche del sábado había pasado por el quirófano.
Inquieto, pasa sus días con medicación mientras monitorean su evolución. “Le hablamos todo el tiempo y cuando le digo que vamos a la estancia San Juan a alambrar, deja de llorar por un instante y me escucha”, narró y dijo que también le cuenta sobre sus hermanos.
Asimismo, Crivicich agradeció la atención del equipo que lo recibió en la guardia del centro asistencial pediátrico tandilense, que fue clave para poder concretar su traslado.
“La operación salió bien”, recordó sobre la intervención, mientras que la fractura de cadera y el hombro “no es tan grave porque se suelda solo”.
Cinco días después, dejó terapia y continuó su recuperación en una habitación de cuidados intermedios, hecho que le valió un apodo en el piso donde se encuentra alojado. “Le dicen ‘guerrero’ por la fuerza que tiene”, expresó, esperanzado por la pronta recuperación del pequeño.
Los médicos “nos dicen que tenemos que esperar, armarnos de paciencia y ver cuál es su reacción cuando despierte”.
Sobre la posibilidad de concretar su regreso a Tandil, confirmó que todavía es muy reciente, por lo que deberán aguardar a que despierte y esté mejor, pero que la rehabilitación será en esta ciudad.
Cruzaban de la mano
En otro pasaje de la entrevista con este Diario, Claudio Crivicich se enfocó en el episodio. “Habíamos vuelto de hacer unos mandados y (Santino) quería salir, ir a la plaza”, contextualizó.
En su insistencia, “le pidió a su hermano que lo llevara. Lo agarró de la mano, iban a cruzar los dos, se adelantó y una camioneta que venía fuerte no le dio tiempo y se lo sacó”.
Parado en la vereda, frente al domicilio, señaló el punto donde quedó el cuerpo tendido del pequeño sobre el asfalto y el lugar en el que la camioneta detuvo su marcha, sobre mano izquierda.
Asustado y llorando, su hermano más grande volvió a su casa a dar aviso a sus padres. “No entendía nada, me decía que lo había agarrado un auto. Y ahí salimos corriendo con la madre”, relató.
Desesperado, salió a ver qué había sucedido y se encontró con la tremenda escena. “Cuando vi que no llegaba la ambulancia, agarré el auto y me fui al Hospital, les conté lo que había pasado y ahí me dijeron que lo estaban trasladando”, expresó.
Al regresar, se acercó nuevamente al conductor de la pick up “y le dije que más vale que no le pase nada al nene”, para luego dirigirse nuevamente al Hospital.
“Nunca se acercó”
Por otro lado, el padre de Santino expresó su enojo por la actitud que adoptó el conductor de la camioneta y la falta de empatía para con la familia.
“Nunca se acercó ni llamó para preguntar cómo estaba la criatura, nada”, achacó y garantizó que “lo único que quiero es que haya justicia. De una forma u otra tendrá que pagar por lo que hizo”.
En tanto, adelantó que evalúa acciones penales e insistió que busca justicia, a la vez que compartió su angustia y la de la familia por lo sucedido. “Estamos todos dolidos por esto; era un chico sano, que iba todos los días jardín. No lo podemos creer”, expresó.
