El hostigamiento recurrente de la víctima pero sin denuncia formal

Cabos sueltos Si bien la instrucción penal preparatoria tendrá su continuidad en la recolección de más elementos de prueba y el comparendo de testimonios, los investigadores ayer se toparon con dos interrogantes colaterales al trágico suceso que merecerán formar parte del expediente o simplemente formará parte del anecdotario de la historia criminal. Persisten las dudas sobre cómo el homicida estaba dentro del departamento, ya que la puerta de ingreso no evidenciaba ningún daño ni forzamiento. Una de las hipótesis es que el asesino haya ingresado por una pequeña ventana del baño que estaba abierta y que pudo haber accedido por una escalera contigua que da a un patio interno, de fácil ingreso. La otra posibilidad es que el homicida tuviera una copia de la llave de la puerta de ingreso ya que apenas unos meses atrás, ante el insistente reclamo de la joven, éste le devolvió un manojo de llaves de la propiedad. El otro interrogante versó sobre el rol asumido por la actual pareja de la víctima, quien al advertir del riesgo que corría la joven reducida por el violento accionar de su expareja, no atinó a intervenir más allá de exclamarle que la soltara, para luego salir de la escena en busca de su arma reglamentaria que tenía en su casa, a una cuadra del suceso. Cuando regresó, no sin antes previamente llamar a sus colegas policías, la joven yacía tendida en el baño. Cabe consignar que su actitud no merecerá ningún reproche penal, pero el aditamento que se trata de un policía y su singular accionar despertó la curiosidad de sus propios colegas.]]>

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario