Rastrean hasta Tandil el arma usada en el doble crimen de Congreso
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La Justicia determinó que la pistola con mira láser usada en el doble crimen del diputado Héctor Olivares y su asesor Miguel Yadón pertenecía a una persona fallecida de Tandil, informaron hoy a Télam fuentes judiciales.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailSi bien en un principio se pensaba que la pistola Bersa Thunder calibre .40 secuestrada en la casa del imputado Juan José Navarro Cádiz estaba a nombre de su madre u otro familiar, los informes sobre el registro del arma indicaron que había sido comprada en una armería de Tandil por un hombre fallecido en 2006.
Sin embargo, según informaron fuentes de la Policía Federal a El Eco de Tandil se trata de un hecho antiguo, de cuando recién se comenzaba con la investigación, y del cual recién ahora se están haciendo eco los medios nacionales. Además, aclararon que no fue comprada en una armería de nuestra ciudad sino que efectivamente fue un tandilense quien la adquirió pero lo hizo en la Benito Juárez.
Confirmaron la imputación por el doble asesinato de Congreso
A dos meses del doble asesinato de Congreso, tanto Navarro Cádiz como su primo Fernández, ambos de la comunidad gitana, están con un procesamiento con prisión preventiva confirmado ya por la Cámara del Crimen, imputados de un doble homicidio agravado por alevosía y por placer, que prevé una pena de prisión perpetua.
El hecho
El crimen de Olivares y Yadón ocurrió el 9 de mayo, cuando salieron a hacer su caminata matutina habitual por la Plaza del Congreso, y a las 6.50, al pasar por segunda vez delante de un automóvil Volkswagen Vento estacionado, les efectuaron varios balazos.
Yadón cayó muerto de tres disparos en el lugar, mientras que Olivares recibió un tiro que lo dejó herido de gravedad y falleció a los tres días.
Balearon al diputado Olivares y mataron a un funcionario en cercanías del Congreso
El hecho quedó grabado por cámaras de seguridad que fueron clave para identificar a Fernández -dueño del auto-, y Navarro Cádiz como los autores del hecho.
Si bien al inicio se especuló con un crimen vinculado con algún tipo de venganza personal, el juez Iturralde y la fiscal Andrades no encontraron un móvil, ni ninguna relación entre las víctimas y los imputados.
