Se arrancó la tobillera electrónica, raptó a su expareja y huyó por días hasta que la policía logró capturarlo
Pormenores de un gravísimo suceso que provocó un amplio despliegue oficial y mantuvo en vilo a la policía y la Justicia.
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En medio de un escenario de estricto hermetismo investigativo, dadas las connotaciones del caso, se vivieron días de extrema zozobra en la ciudad y en localidades vecinas a raíz de un grave suceso de violencia de género que, gracias a la eficaz labor policial, logró desactivarse sin que se lamentaran víctimas fatales.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl hermetismo impuesto por la pesquisa se disipó ayer por la mañana, cuando se confirmó el desenlace satisfactorio de la intervención policial y judicial.
Todo comenzó con la irascible reacción de un tandilense que desoyó una medida judicial, raptó a su expareja y se atrincheró en un establecimiento rural en la vecina localidad de Rauch. Allí, tras unas nueve horas de negociaciones, los uniformados y los grupos especializados lograron poner a salvo a los rehenes y apresar al agresor.
Pero antes de esas horas, hubo otros tantos días en los que una tarea silenciosa procuró dar con el paradero del sujeto buscado. Este se había quitado la tobillera electrónica que la Justicia le había concedido tras permanecer detenido por la denuncia de su expareja, quien lo acusaba de abuso sexual.
En un contexto complejo de violencia de género, aquella denuncia, que motivó la detención de Corsi en septiembre del año pasado, derivó en presentaciones judiciales apoyadas incluso por su propio entorno familiar, que solicitó la morigeración de Jairo Saúl Corsi, de 48 años, el hombre acusado de abuso sexual y amenazas agravadas.
Ante dicha instancia, la Justicia concedió en enero su arresto domiciliario, ya que los propios integrantes de la familia solicitaron que mantuviera su actividad laboral al ser el sustento del grupo familiar.
Siguiendo los pasos procesales, Corsi se atuvo al régimen con la tobillera electrónica, asistiendo incluso a las pericias psicológica y psiquiátrica solicitadas. Al día siguiente de dicha diligencia, a la que acudió en Azul, por razones aún indescifrables, se arrancó la tobillera. Esto fue alertado por el Servicio Penitenciario, que realiza el correspondiente monitoreo del sistema.
Desde aquel instante comenzó un periplo que aún se procura establecer, en medio de un pedido de captura, hasta que el viernes pasado se recibió un llamado de alerta de su expareja, quien lo había denunciado, informando que había sido raptada por el agresor.
A partir de allí, se activó el protocolo policial: búsqueda desesperada, rastreo de antenas telefónicas, seguimiento de cámaras en Tandil y ciudades limítrofes, hasta dar con su paradero.
El operativo incluyó horas de extrema tensión, disparos al aire, amenazas de muerte, amenazas con pistola en la cabeza, negociaciones y, finalmente, la aprehensión informada.
El informe policial
Según se informó en las últimas horas, luego de un amplio operativo policial en la región, el personal del Grupo Halcón logró reducir ayer por la mañana al hombre que se encontraba atrincherado en un establecimiento rural del partido de Rauch.
En el procedimiento también se concretó la liberación de la víctima, y previamente la de varios menores que se hallaban en dicha propiedad.
El suceso se había iniciado durante la tarde del domingo en Tandil, cuando Corsi —quien cumplía una morigeración de prisión preventiva por abuso sexual y amenazas— se fugó de su domicilio llevándose contra su voluntad a la mujer, según informaron fuentes oficiales. A partir de allí, el seguimiento de antenas telefónicas permitió establecer que ambos se encontraban en jurisdicción de Rauch.
Previamente, se había rastreado su ubicación en localidades rurales de la zona como Juan N. Fernández y San Manuel, e incluso se detectó su paso por Tandil, en la zona de Don Bosco y el peaje de La Vasconia.
Según se confió, por su actividad laboral, Corsi poseería un gran conocimiento de los caminos rurales, lo que le habría permitido eludir las principales rutas que unen a las ciudades de la zona.
Sobre la labor policial, se destacó la primera intervención de los uniformados de Rauch, quienes lograron contener al agresor para evitar una tragedia hasta que arribara el grupo especializado Halcón, cuyo mediador completó la tarea de salvamento.
El epicentro del operativo se centró en el establecimiento tambero La Lonja, ubicado sobre la Ruta Provincial 50, a pocos kilómetros de la rotonda Di Candilo. Allí, el imputado se atrincheró armado con un revólver y amenazó con quitarse la vida ante una eventual intervención.
El seguimiento
Cabe reseñar que el 5 de septiembre pasado, la mujer denunció en la Comisaría de la Mujer y en la fiscalía que su expareja Jairo Corsi la llevó hasta un campo donde la amenazó con un cuchillo para abusarla sexualmente.
Ante el testimonio, la Justicia ordenó la detención del señalado, a quien se le imputaron los delitos de abuso sexual y amenazas agravadas.
Tras el recurso presentado por la defensa, con el apoyo de toda la familia, el acusado quedó con prisión domiciliaria en una casa del pasaje Catriel al 200, con una tobillera electrónica.
Bajo el procesamiento vigente, el apresado acudió a las pericias oficiales citadas en párrafos anteriores, hasta que al día siguiente se arrancó la tobillera, lo que activó la alarma en el Servicio Penitenciario, que dio aviso de la situación. Allí se activó un pedido de captura, solicitado por el fiscal Marcos Eguzquiza y avalado por el Juzgado de Garantías.
En paralelo, con el correr de los días, se tomó conocimiento de la ausencia de la mujer, lo cual activó una instrucción por averiguación de paradero. Sin embargo, aún había pocas certezas sobre lo ocurrido, e incluso circulaban versiones y especulaciones cruzadas en el propio entorno familiar.
Hasta que el viernes pasado, un llamado al 101 desde una estación de servicio ubicada en Juan N. Fernández (Partido de Necochea) alertó. En él, una mujer avisaba que su expareja, quien debía estar en prisión domiciliaria con tobillera electrónica, la había privado de su libertad.
Activados los operativos de búsqueda, primeramente se logró determinar que el prófugo circulaba en una camioneta Ford Ranger. Por los impactos de las antenas de los teléfonos, se los ubicó en San Manuel, localidad de Lobería, al día siguiente del pedido de auxilio de la mujer. Posteriormente, se encontró la camioneta pick-up atrapada en un zanjón de un camino vecinal, posiblemente estancada debido al mal estado del camino tras el fuerte temporal sabatino.
Luego, se logró divisar al buscado a bordo de una motocicleta, más precisamente una Kawasaki de color negro, rumbo a la ciudad de Rauch.
Finalmente, ayer a la madrugada, el personal policial halló al prófugo y la víctima en el establecimiento rural citado.
Una vez allí, Corsi advirtió la presencia policial y se atrincheró, tomando a su expareja como rehén revólver en mano.
También había un trío de jóvenes en dicha propiedad, quienes fueron rápidamente liberados tras la insistencia de los efectivos y la voluntad del imputado.
Sin embargo, las horas corrieron. Corsi disparó al aire, se enfrentó verbalmente con los policías e incluso se puso la pistola en la sien, amenazando con quitarse la vida. Finalmente, llegó el Grupo Halcón, y el mediador logró desgastar al agresor. En un instante de distracción y tras nueve horas de extrema tensión, irrumpieron en la casa y lograron capturar a Corsi, quien había dejado el revólver calibre 22 a su lado sobre una mesa.
Cómo sigue
Mientras Corsi permanece detenido, los investigadores esperarán que la víctima se encuentre en condiciones físicas y psicológicas para prestar declaración, esclarecer los pormenores de lo que sufrió y determinar las consecuencias penales para el imputado.
Hasta aquí, este volvió tras las rejas por el delito primigenio (abuso sexual), con el agravante de haberse evadido y por la tenencia de un arma de uso civil, a la espera de imputarle nuevos delitos una vez que la mujer pueda exteriorizar lo sufrido.