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Con el Oído Agudo

El Eco

¿FALTA DE PREVISIÓN?

La ampliación del protocolo sanitario a la hora de definir un caso sospechoso por coronavirus que merezca un testeo y/o hisopado redundó en mayor cantidad de muestras a analizar, conllevando a estar atentos en el laboratorio de la Facultad de Veterinarias frente a su capacidad de atender la demanda.

Si bien por ahora su capacidad operativa, con los recursos humanos limitados que se tienen, alcanza frente el número de estudios promedio que se realiza, no se descarta que ante un brote significativo y su consecuente demanda de estudios pueda colapsar la intensa labor que allí las científicas desarrollan.

Cabe consignar que de agotarse la capacidad local de la Unicen, deberán remitirse a laboratorios foráneos, con el riesgo que implica a la hora de contar con la celeridad necesaria en pos de poder controlar los eventuales contagios de un determinado nexo epidemiológico.

No pocos, entonces, trazaron una mirada crítica sobre lo que podría considerarse una falta de previsión ante el posible escenario sanitario. La ciudad contó con tiempo precisamente para dotar de más recursos técnicos y humanos de cara a las proyecciones que propios y extraños presumen en lo que se alude a una convivencia relativamente armoniosa con la propagación que sería inevitable del virus.

CAMBIOS DE ACUERDO AL HUMOR POLÍTICO

Se respiran aires de cambio en el fuero penal. Nada nuevo para los operadores de ayer y de hoy que conviven con los circunstanciales humores políticos de quien le toca en suerte liderar los perfiles sobre a qué darle prioridad en determinada materia; en este caso, en cuanto a la persecución del delito.

Según se hizo llegar a este Oído, con el gobierno anterior se promovió la creación de fiscalías especializadas en la temática de comercialización de estupefacientes. Así, se motorizaron (en verdad llenaron los casilleros de la estadística pretendida, ya que al final del camino de las instrucciones buena parte se archiva) causas y más causas que promocionaban la lucha contra el narcotráfico.

Con el nuevo gobierno, sin desterrar el combate a dicho delito, ahora la prioridad se inscribiría en la temática que alude a la violencia de género. De allí, próximamente se anunciaría la creación de fiscalías temáticas en las que un fiscal se encargaría únicamente de las causas que se inicien en la materia, incluidos los abusos sexuales contra menores.

Hasta allí, una cuestión ideológica si se quiere de quienes les toca en suerte, y por la voluntad popular, liderar las políticas, en este caso sobre criminalidad. La paradoja (nada sorprendente en Argentina) es que en definitiva se trata de cambios de nombres pero con los mismos hombres/mujeres. Léase, la creación de una u otra dependencia no viene de la mano de mayores recursos económicos y humanos. Se trata de un cambio de figuritas con los protagonistas de siempre. De hecho, el fiscal que actualmente encabeza las pesquisas por comercialización de estupefacientes pasará a investigar las causas de violencia de género.

DESALOJO

Llegó a este Oído, por intermedio de vecinos de Guido al 100, lo sucedido días atrás en un domicilio de esa cuadra, cuyo alquiler había finalizado y la propietaria del inmueble se acercó para coordinar la entrega de la correspondiente llave.

Para su sorpresa, la recibió un reconocido funcionario de la ciudad que en la actualidad convive en esa casa con su nueva pareja. Pensaba que el hombre en cuestión, al que conoce por las notas que le realizan los distintos medios de la ciudad hace años, llevaría adelante una conversación que redundaría en un acuerdo.

Pero parece que el funcionario lejos estuvo de demostrar temple para manejar la situación y terminó por confesar que no abandonaría el lugar.

La discusión fue en aumento, lo que despertó el interés de los habitantes de esa zona de Tandil que observaron azorados lo que acontecía entre el político, su pareja y la propietaria.

Según lo expresado por la dueña, el contrato de alquiler ya está vencido y sólo quería coordinar con quienes habitan el lugar, es decir, el dirigente político, con preponderante cargo en una empresa clave de Tandil, su actual pareja y una hija de ésta, para la entrega del inmueble y para observar en qué condiciones se encontraba el interior.

El revuelo fue tan grande que hasta el lugar acudió un móvil de la comisaría Primera, momento en que el hombre ingresó en la casa que habita para no quedar expuesto ante los uniformados, mientras la discusión entre mujeres, y con acusaciones cruzadas, continuó por algunos minutos más.

La ofuscada dueña, al reconocer a la persona que la había atendido y tratado para nada bien, mencionó que si no se van en breve del inmueble que ocupan, buscará llegar a Miguel Lunghi para contarle lo sucedido y que intervenga, ya que conoce al Intendente, por lo que no cree que acepte que alguien de su gobierno se maneje con la impunidad que le da el poder.

En caso de no tener una respuesta positiva, procederá por vía judicial para que el desalojo se produzca por la fuerza. Semejante situación, al hombre con ambiciones políticas en la arena local, una vez culminado el mandato de Lunghi, lo dejaría escrachado y con su imagen con escaso margen para proyectar.

DEPÓSITO JUDICIAL

En las lejanías del casco urbano de la ciudad – Cerro Leones – se encuentra el depósito judicial de autos y motos. Quien haya tenido que transitar hasta el lugar sabrá que para llegar no hay camino ni letrero que guíe, sino simplemente hay que conocer por dónde ir o tener suerte para doblar en la calle correcta.

El problema del amplio predio se viene reiterando todas las semanas: la inseguridad está a la orden del día. Hasta el lugar se acercan delincuentes que se alzan con motocicletas o partes de automóviles.

En el depósito hay presencia judicial en un modesto puesto de planchones. Son dos oficiales que, en diferentes turnos, atienden a todas las personas que se acercan al lugar.

Lo cierto es que una de las dos personas que trabaja en el lugar recibió una severa sanción en las últimas semanas: seis días de suspensión por el robo de tres motos que estaban en el sitio.

El oficial, molesto, dijo que mucho no podía hacer, ya que la zona era tierra de nadie y que desde el Municipio se pedían mayores controles pero que no tenían las herramientas necesarias.

LA DELGADA LÍNEA ROJA DE LAS REUNIONES Y LOS BARES 

El decreto presidencial, que entró en vigencia el último lunes, canceló la posibilidad de llevar adelante reuniones familiares y sociales en domicilios particulares. Pero la medida no alcanza a los locales gastronómicos, que pueden seguir funcionando como lo venían haciendo hasta ahora.

Si bien al principio las autoridades municipales “recomendaron” no juntarse y hasta el jefe de Gabinete llegó a manifestar públicamente que “después de 150 días, ningún decreto nos puede decir lo que tenemos que hacer”, finalmente terminaron acatando la normativa y extendiendo las restricciones para evitar la aglomeración de gente. En ese tren, este fin de semana se reforzaron los controles y se limitó el acceso a los paseos públicos.

Es que la aparición de más casos y el relajamiento observado en la sociedad encendieron las señales de alarma del Municipio, que teme que se produzca un brote en la localidad que eche por tierra tantos meses de esfuerzos y avances.

Pero pese al coto que pusieron en ciertas cuestiones, desde hace un par de semanas e inclusive ahora, es posible observar que no en todos los bares y restaurantes se cumple con el protocolo de distanciamiento que indica que los espacios deben ocuparse a la mitad de su capacidad, entre otras medidas.

Una breve  recorrida nocturna permite ver a vuelo de pájaro que se producen aglomeraciones que pondrían los pelos de punta a cualquier sanitarista. En las redes y en la calle, la opinión pública se hizo eco de esto y no dejó pasar que se restringen los encuentros en los domicilios privados, pero mientras tanto las personas se pueden reunir en locales gastronómicos, en una especie de “delgada línea roja” que abre una discusión en torno a las alternativas y los límites que existen para el encuentro de personas según el ámbito.

En medio del debate, sindicaron que muchos de ellos suelen estar  “repletos”, “estallados” y que son como “hormigueros”. También es atendible que circunscribir la concentración de individuos a determinados segmentos hace más fácil su control y contribuye a coartar eventuales canales de contagio que puedan darse en el ámbito privado.

De hecho, un restaurante fue clausurado por las autoridades este sábado a la madrugada  por desarrollar actividades para las que no estaba habilitado, pero no se han registrado actuaciones del área de Inspección por incumplimiento de protocolos y la situación relevada por la comuna se enmarca siempre dentro de la norma.

Habrá que ver qué pasa con el cuadro epidemiológico en los próximos días y cómo los tandilenses van desarrollando la “nueva normalidad”, impregnada por el halo de la incertidumbre y lo imprevisible.

LA JUSTICIA FEDERAL, A PLENO

En el marco de la pandemia por el coronavirus, las disposiciones emanadas del Poder Ejecutivo nacional con el objetivo de prevenir la propagación y minimizar el contagio del coronavirus derivaron en un incremento de las causas que se tramitan ante la Justicia Federal.

Las infracciones judiciales que se iniciaron por violación de los artículos 205 y 339 del Código Penal tendrán su impacto en la Fiscalía Federal con sede en Tandil, donde ya se tramitan varios expedientes.

Si bien no trascendieron detalles sobre el modo en que prosperarán estas acciones ya que se encuentran en pleno proceso, este Oído pudo establecer que a pocas semanas de iniciado el aislamiento social preventivo y obligatorio, la dependencia judicial llevaba acumuladas 750 infracciones en toda la jurisdicción, ya que abarca a  Tandil pero también a Laprida, Lamadrid, Rauch y Benito Juárez.

Cuatro meses después, la cifra creció y alcanzó los cerca de tres mil casos en trámite, todos en proceso de trabajo en el marco del Código Procesal Penal.

PEAJE PARA INGRESAR A LA CIUDAD

Desde que comenzó la pandemia, el Municipio se ocupó de cuidar todos los flancos de ingreso a la ciudad para evitar que los puestos de control sean evadidos. Por esto fue que, como si jugara al TEG, realizó movimientos estratégicos en cuanto la ubicación de los controles y la colocación de taludes en caminos rurales.

A medida que fue pasando el tiempo, cada vez más accesos alternativos fueron clausurados, ya que la información sobre vías libres corría rápidamente y terminaban siendo hasta más transitados que la propia Ruta 226.

Este lunes, desde el Ejecutivo revelaron que durante el fin de semana debieron aprehender a un vecino rauchense que intentaba ingresar ilegalmente a Tandil, sin permiso de circulación y evadiendo los controles de los puestos sanitarios. El evasor terminó con una causa penal en su haber y el vehículo secuestrado.

En el transcurso de la semana el talud ubicado en el camino de ingreso al Aeroclub, sobre Ruta Provincial 30, a pasos de la segunda vía, fue corrido precisamente 300 metros hacia adentro.

La razón es tan sorpresiva como indignante: el hombre que vive justo en el triángulo conformado por esas dos vías de tránsito “cobraba peaje” para dejar pasar a los evasores por su zona. “Su” es un decir, porque se trata de alguien que está usurpando un terreno fiscal perteneciente al Ferrocarril. Para evitar esa parcela y las acciones de este ciudadano, la solución fue llevar el corte más adelante.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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