Flávio Bolsonaro repudió la degradación de las relaciones entre Brasil y Argentina
El senador brasileño cuestionó la decisión del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de rebajar el vínculo diplomático con Buenos Aires, calificándola como una política exterior ideologizada.
El senador y candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro repudió este jueves con vehemencia la decisión del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de rebajar las relaciones diplomáticas con la Argentina a nivel de encargados de negocios. El dirigente atribuyó esta medida a la política de confrontación que, según afirmó, mantiene el líder progresista.
“Repudio, con vehemencia, la decisión del gobierno de Lula de degradar las relaciones diplomáticas con la Argentina, nación hermana, nuestro mayor socio comercial en América del Sur y amiga histórica del pueblo brasileño”, aseguró el candidato del ultraderechista Partido Liberal (PL) a las elecciones presidenciales de octubre próximo.
De acuerdo con el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, romper con Buenos Aires no es un hecho inevitable, sino el resultado directo de una política exterior ideologizada. El pasado martes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil comunicó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, que las relaciones se mantendrían rebajadas mientras no cesen los ataques verbales del presidente argentino, Javier Milei, dirigidos a Lula.
El mandatario argentino ha calificado en diversas ocasiones al presidente brasileño como ladrón, presidiario y corrupto. Por su parte, la cancillería argentina lamentó la decisión del gobierno brasileño y la calificó como una medida adoptada unilateralmente que continúa aislando a Brasil del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas.
Flávio Bolsonaro sostuvo que la gestión de Lula ha generado crisis con tres países en pocas semanas: Argentina, Estados Unidos y Paraguay. Según el candidato opositor, la verdadera razón de la crisis es la victoria electoral de candidatos de derecha en la mayoría de los países de la región, lo que dejó al mandatario brasileño sin aliados.
El líder ultraderechista concluyó que, a partir de 2027, su espacio buscará reconstruir los puentes con las naciones del continente, tratando a los vecinos como socios y no como adversarios ideológicos.
Este contenido no está abierto a comentarios