Interna radical: advirtieron que “sin unidad, difícilmente podamos ganar las elecciones”
Luciano Grasso y Gastón Morando difundieron un documento conjunto tras la falta de acuerdo en el armado de la lista.
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La polémica por la falta de acuerdo entre los sectores internos del radicalismo sumó ayer un nuevo capítulo al conocerse un comunicado difundido por dos dirigentes y exfuncionarios de la gestión en el que sentaron su posicionamiento respecto al rumbo de la conducción del Comité de la Unión Cívica Radical.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLuciano Grasso y Gastón Morando, que cumplieron distintos cargos en la administración comunal desde 2003, llamaron a la unidad de cara al proceso político que se abrirá tras la finalización del ciclo encabezado por el intendente Miguel Lunghi en 2027. Los dirigentes plantearon la necesidad de construir una propuesta “sólida” y “competitiva” que permita al partido continuar al frente del Municipio.
A su vez, hicieron un llamado a la unidad partidaria y lamentaron que la reciente conformación de autoridades del Comité local no haya reflejado una integración más amplia entre los distintos sectores internos.
En esa línea, propusieron que la candidatura para suceder a Lunghi surja de un proceso “democrático y participativo”, similar al que consagró al actual jefe comunal en 2003, y advirtieron que “sin unidad, difícilmente” el radicalismo pueda sostener su competitividad electoral.
El debate se abrió tras conocerse, el domingo por la noche, el fracaso en las negociaciones para alcanzar una lista de integración entre el lunghismo y el espacio que lidera el concejal de Alternativa Tandil Marcos Nicolini con miras a las elecciones partidarias del próximo 7 de junio.
Las gestiones
En primer lugar, señalaron que compartieron las ideas a través del documento “como radicales que queremos que el radicalismo continúe gobernando Tandil porque es la fuerza política más capacitada para hacerlo con honestidad y eficiencia”.
Luego, aclararon no formar parte de ningún grupo interno, pero se posicionaron como representantes de “muchas personas” identificadas con el radicalismo e incluso independientes, que “quieren que haya un proceso de unidad para fortalecer una propuesta política sólida hacia la ciudadanía”.
La preocupación central de Grasso y Morando radicó en que, según su visión, se perdió una oportunidad en la conformación de la nueva mesa de conducción que contuviera a los espacios internos. “Si bien nos pusimos a disposición e intentamos colaborar para que se avanzara hacia un acuerdo, no tuvimos éxito”, reconocieron los dirigente que estuvieron a cargo de mediar el diálogo entre las partes.
Y lamentaron que la situación se resolvió en un sentido “contrario a lo que creemos conveniente y necesario”. En efecto, alertaron que la composición decidida no refleja la unidad de los distintos sectores internos, mencionando específicamente al oficialismo lunghista, al grupo liderado por Marcos Nicolini y a los denominados radicales “no alineados”.
“Priorizar lo que une”
Los exfuncionarios municipales partieron de un hecho concreto, en relación a que en 2027 concluirá un ciclo político liderado por el intendente Miguel Lunghi, el cual calificaron como una “transformación histórica en términos de desarrollo” para la ciudad.
Ante este panorama, sostuvieron que el partido tiene el “deber histórico de constituir y liderar la mejor propuesta programática y electoral para convencer a la sociedad que la mejor opción” para la intendencia sigue siendo un representante del radicalismo “si queremos profundizar el proceso de desarrollo, con eficacia, honestidad y respeto por las instituciones”.
En este sentido, remarcaron que el objetivo de profundizar el desarrollo de Tandil “debe ir de la mano de la unión en la diferencia”, de la “integración entre sectores radicales que se han separado por el peso de algunas disidencias en detrimento de las coincidencias”.
“Es tiempo de priorizar lo que une, más allá de lo que separa, como históricamente ha hecho el radicalismo”, sentenciaron.
La legitimidad democrática
Para los dirigentes, el método para resolver la futura candidatura a la intendencia debe imitar las decisiones del pasado. En el documento, recordaron la importancia de elegir al representante de la manera “más democrática y participativa posible”, tal como sucedió en la elección interna de 2003, cuando Miguel Lunghi resultó electo para encabezar la boleta que lo llevaría por primera vez al Gobierno.
De esta manera, según su visión, “quien resulte ganador o ganadora de ese proceso electoral cuente con la legitimidad y el apoyo total de las personas que integran el partido”.
La propuesta de Grasso y Morando es clara: “Quien gane, llevará la bandera. Y todos los demás acompañaremos”, sentenciaron los autores del comunicado.
“La unión es un requisito fundamental para la competitividad de nuestra propuesta. Sin unidad, difícilmente podamos ganar la próxima elección”, remarcaron.
Finalmente, los referentes se pusieron a disposición para colaborar en la construcción de este nuevo esquema. Según explicaron, todos los radicales que han tenido participación en los ámbitos locales de decisión deben aportar a la construcción de una propuesta sólida.
“Creemos que los radicales que han tenido y tienen participación en los ámbitos locales de decisión, debemos ponernos a disposición para colaborar y aportar en este proceso. Todas estas ideas están pensadas y escritas desde la búsqueda de lo mejor para Tandil y para el radicalismo”, concluyeron.
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