Iparraguirre: "El gobierno local siempre negó problemas que ahora se volvieron urgentes"
El concejal de Fuerza Patria analizó el escenario político y económico, cuestionó la falta de previsión del Municipio en materia de infraestructura y defendió la necesidad de construir consensos para afrontar los desafíos de la ciudad.
La política nacional, los problemas estructurales de Tandil y la discusión por la Zona Fría fueron algunos de los temas que abordó el concejal de Fuerza Patria, Rogelio Iparraguirre, durante una extensa entrevista en el programa Calle Belgrano. En un análisis que combinó la coyuntura con una mirada de largo plazo, sostuvo que la ciudad atraviesa un momento “bisagra” y cuestionó la falta de planificación del gobierno local frente al crecimiento experimentado durante la última década.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“El gran problema de la Argentina es que lo urgente posterga lo importante”, planteó el dirigente, al describir una dinámica en la que las necesidades inmediatas impiden proyectar políticas de desarrollo sostenidas en el tiempo. En ese sentido, observó que el Gobierno nacional todavía conserva un importante respaldo social, aunque advirtió señales de desgaste luego de dos años y medio de gestión de Javier Milei.
“No puedo desconocer la realidad. Hay una mayoría circunstancial de vecinos que acompañó este rumbo y eso hay que respetarlo. Pero también percibo cierto agotamiento. La gente trabaja más, gana menos y empieza a preguntarse si el sacrificio tiene un horizonte”, señaló.
“El crecimiento no fue acompañado de planificación”
Al referirse a la realidad local, Iparraguirre afirmó que Tandil vivió un proceso de expansión urbana notable, pero consideró que el Municipio no logró anticiparse a las consecuencias de ese crecimiento.
“Hace una década que venimos señalando problemas que hoy son estructurales. Los efluentes cloacales, el relleno sanitario, la movilidad, la provisión de agua, las rutas. Hubo crecimiento, pero no desarrollo”, aseguró.
Según sostuvo, durante años se alertó sobre la necesidad de ampliar la planta de tratamiento de efluentes y de planificar una solución para la disposición final de residuos. “La actitud del gobierno fue negar los problemas hasta que se volvieron urgentes”, afirmó.
También cuestionó la ausencia de mecanismos para capturar parte de la valorización inmobiliaria generada por decisiones del propio Estado municipal. Puso como ejemplo la habilitación para construir en altura en las avenidas Brasil, Avellaneda y Bolívar.
“Se generó una enorme oportunidad de negocios para el sector privado, algo legítimo, pero el Estado no captó nada de esa renta para financiar infraestructura. Ahí hay recursos que podrían haberse destinado a obras fundamentales”, sostuvo.
“No hay salida dejando gente afuera”
Pese a las diferencias políticas con el oficialismo, el concejal insistió en la necesidad de construir acuerdos amplios.
“No creo en la lógica del ‘con este no’. Si Tandil no es capaz de convocar a todos los actores para resolver los problemas complejos, va a fracasar. La intolerancia es inversamente proporcional a la inteligencia”, afirmó.
En ese sentido, reivindicó una característica histórica de la ciudad. “Tandil no tuvo grieta durante muchos años. Eso es un capital que hay que defender. Cada vez que tuve la oportunidad de acercar una obra o un programa para la ciudad, trabajé con el Municipio porque es el intendente que eligieron los vecinos”, expresó.
Sin embargo, advirtió que la irrupción de La Libertad Avanza introdujo una lógica de confrontación permanente que, a su criterio, no forma parte de la cultura política local.
La pelea por la Zona Fría
Uno de los temas centrales de la entrevista fue el proyecto impulsado por el Gobierno nacional que modifica el régimen de Zona Fría.
Iparraguirre aseguró que la iniciativa implica, en los hechos, la eliminación del beneficio para millones de usuarios y rechazó los argumentos oficiales.
“La Zona Fría no es un subsidio. Es una corrección de una desigualdad estructural. En Tandil se necesita consumir casi un 50 por ciento más de gas que en otros lugares para alcanzar la misma temperatura en una vivienda”, explicó.
Además, remarcó que el sistema se financia mediante un fideicomiso sostenido por distintos actores del mercado gasífero y no con recursos del Tesoro Nacional. Según advirtió, si la ley se aprueba el impacto se sentirá con fuerza en las boletas del invierno.
“Ojalá no se sancione. Pero si ocurre, en agosto habrá que mirar la factura y ver quién les explica a los vecinos que esto no era una eliminación”, sostuvo.
En ese marco, pidió una mayor intervención de los intendentes radicales y apuntó al senador nacional Maximiliano Abad.
“Estamos a pocos votos de frenar la ley y sería importante saber si va a defender los intereses de los bonaerenses”, planteó.
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