Javier Alonso descartó un "baño de sangre" y cuestionó el recorte de fondos de Nación
El ministro de Seguridad bonaerense rechazó las críticas sobre la inseguridad, acusó al Gobierno nacional de utilizar el tema por conveniencia política y reclamó por la falta de recursos transferidos a la Provincia.
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El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, negó que exista un “baño de sangre” en la provincia de Buenos Aires. En una conferencia de prensa, el funcionario apuntó contra el Gobierno de Javier Milei por la gestión de la problemática de la inseguridad y sostuvo que desde el Ejecutivo nacional se busca instalar este tema debido a que el Presidente registra una caída en las encuestas: “Hay una necesidad del Gobierno de instalar el problema de la inseguridad porque ha caído mucho en las encuestas”.
Al ser consultado sobre las críticas de la oposición ante diversos hechos delictivos, Javier Alonso reconoció que “como en cualquier sociedad, el delito existe”. No obstante, mencionó la presencia de homicidios, robos y tiroteos, al tiempo que aseguró que desde el Gobierno provincial trabajan activamente para reducir los índices delictivos.
El funcionario denunció una “amplificación” de hechos “desgraciados y lamentables” por parte de distintos medios de comunicación. Para respaldar su postura, contrapuso esta visión con los datos de la Procuración General de la Provincia de Buenos Aires, los cuales, según indicó, reflejan una baja en los homicidios y en otros delitos complejos.
Reclamo por recursos y coordinación
Desde la Casa de Gobierno, el ministro exigió una mayor coordinación con el Gobierno nacional. En este sentido, afirmó que el gobernador Axel Kicillof ya envió más de 20 cartas al presidente Javier Milei para solicitar una reunión de trabajo: “Nos dejan solos, nos sacaron 27.000 millones de dólares”.
El titular de la cartera de Seguridad cuestionó los recursos que, según planteó, la Nación dejó de transferir a la Provincia. Finalmente, el funcionario se refirió nuevamente al concepto de “baño de sangre” al destacar el operativo realizado durante la reciente peregrinación a Luján. Tras remarcar que no se registraron incidentes de seguridad durante la movilización, donde hubo 86 derivaciones hospitalarias sobre más de 2,7 millones de personas, sostuvo que lo ocurrido fue “un baño de esperanza y un baño de fe”, en contraposición a lo que, según afirmó, “propician desde los medios de propaganda del Gobierno”.
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