Quintana desde Pujol hasta la Ruta 30 ahora lleva el nombre de intendente Américo Reynoso

El Concejo Deliberante aprobó la nominación, en homenaje al intendente de la recuperación de la democracia. Nilda Fernández impulsó la iniciativa y logró el acompañamiento unánime. Hubo sentidas palabras para recordar a Reynoso, un dirigente que impulsó políticas progresistas.

Rody Becchi

El Concejo Deliberante nominó “intendente Américo Reynoso” al tramo que Quintana que va desde Pujol hasta la Ruta Provincial 30, en homenaje al dirigente radical que falleció el 28 de octubre de 2016, a los 87 años. El proyecto de ordenanza, que fue votado por unanimidad, lo presentó Nilda Fernández, concejal de Integrar, amiga de quien fuera jefe comunal y de su familia.

La ordenanza quedó registrada con el número 16262 y se aguarda que el Departamento Ejecutivo implemente la señalización para completar el homenaje al intendente del retorno a la democracia.

En la sesión, la concejal Nilda Fernández expresó su “profunda emoción por el cariño, afecto y respeto que me une a la familia y a Américo” y agradeció a los 19 legisladores por acompañar la iniciativa. Además, confió que temía que la traicionaran las lágrimas, por eso pidió que el secretario del cuerpo leyera los considerandos, donde quedaron plasmadas algunas de las acciones que llevó adelante el líder radical durante su gestión en la ciudad.

En el proyecto expresó que más allá de su cargo de intendente, “Américo Reynoso fue un destacado y solidario vecino de nuestra ciudad, comprometido con los más diversos quehaceres de la vida tandilense” y repasó que fue dirigente y presidente en varias ocasiones del club Unión y Progreso, “señera institución deportiva del barrio de Villa Italia, sector en el cual nació, se crió y desarrolló su vida”.

Además, desempeñó tareas dirigenciales en la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y desde los 18 años se afilió a la Unión Cívica Radical, partido al cual representó como concejal en reiterados períodos (1963-1966; 1973-1976 y 1989-1993) y ejerció la Intendencia Municipal (1983-1987).

“Su gestión se caracterizó por priorizar aquellos aspectos sensibles para sus convecinos, como la salud (se crearon cuatro centros de salud barriales, se dotó de recursos humanos y técnicos al Hospital Municipal Ramón Santamarina), obras de sanidad (construcción de reserva de agua de 5.500.000 de litros de agua, obra muy postergada); como así también por incluir la participación de este Concejo en la determinación de las políticas a seguir, en el entendimiento de que el gobierno municipal es un desarrollo colectivo en el que deben intervenir todos los sectores políticos, fortaleciendo la vida democrática de una ciudad”.

Por otro lado, Nilda Fernández resaltó que “más allá del balance de su gestión y la apreciación subjetiva que cada uno puede hacer, Américo Reynoso fue una persona caracterizada por su afabilidad, sencillez, humildad y honestidad en todas las acciones que realizó a lo largo de sus 87 años de vida y que constituyen un ejemplo para todos, especialmente para quienes desarrollamos una función pública”.

Una anécdota

Por su parte, el radical Marcos Nicolini contó una anécdota con el exintendente, que ocurrió poco antes de su fallecimiento. “El bloque de la UCR lo convocó para conversar y que nos diga cómo era su evaluación del Gobierno, cómo veía que íbamos llevando adelante la gestión el bloque, escucharlo y tener un rato con él”, refirió.

Expresó que “fue un momento muy emocionante. Después de la charla, nos marcó algunas cosas, sacó de su bolsillo –me acuerdo como si fuera hoy- un papel escrito, donde tenía punteadas varias cuestiones de la ciudad que él advertía: un semáforo que no andaba en una determinada esquina; unos baches en otra esquina. Eso es un intendente, es alguien que tiene permanentemente en la cabeza a la ciudad, cuáles son los problemas que necesitan solución por parte del Municipio para mejorar la calidad de vida de sus vecinos”.

Nicolini subrayó que “Américo, además de  ser un vecino comprometido con su ciudad como dijo Nilda, y siempre siguió caminando por su amada Villa Italia, luego de salir de la intendencia; por todo Tandil, con el reconocimiento de sus vecinos por su honestidad”.

“Trabajó con humildad”

Por su parte, la radical Melisa Greco transmitió que el Bloque de la UCR celebró la iniciativa que “tomamos como un homenaje permanente a Américo Reynoso que fue el vecino, el militante social, el hombre de a pie” y “sobre todo, nuestro intendente de la democracia recuperada”.

Los describió como “un vecino que merece este homenaje, porque su trayectoria, sus convicciones, se plasmaron en cada una de sus obras de gestión que sin dudas fueron un marco de transformación para la ciudad de Tandil, en un contexto en donde Américo Reynoso y su gestión se encontraron con un municipio totalmente devastado y detonado, producto de la última dictadura militar”.

La concejal reseñó que “en cada paso que dio, trabajó con humildad” y resaltó, entre las acciones que enorgullecen, “las políticas de salud; las políticas de planeamiento y urbanización; las políticas habitacionales. Américo Reynoso fue el primer intendente que trabajó por las viviendas en Vela, en Gardey y en diferentes barrios de nuestra ciudad”.

Greco también indicó que Reynoso fue uno de los 30 intendentes que tuvo Tandil en sus casi 200 años de historia y reivindicó el “sinfín de políticas progresistas para esa época, como la fundación de la casa de la mujer sola o de la madre sola, el impulso del programa familias sustitutas cuando todavía no estaba desarrollado el concepto de los derechos de los niños y los adolescentes. Cada una de estas obras son las que nos fueron marcando y fueron forjando este momento de transformación que tuvo Tandil y que perduró”.

La concejal sostuvo que los partidos políticos y diferentes actores de la sociedad reconocen a Reynoso por “su impronta, su sensibilidad y sobre todo, por su plena entrega” ya que entendió la política como una herramienta para que la comunidad esté mejor, por eso “pasó a ser de la comunidad toda”.

Merecido homenaje

Desde Unidad Ciudadana, María Eugenia Poumé recordó que “habiendo fallecido el intendente Reynoso, desde el bloque del PRO se había propuesto nominar con su nombre una plaza. Nosotros desde la comisión (de Cultura) lo evaluamos y creímos que Reynoso era merecedor de tener una calle con su nombre. Estamos muy reconfortados con esto que ha ocurrido porque alguien con la trayectoria política y personal de Reynoso realmente merece tener una calle con su nombre, como tantos otros que tienen su nombre en una arteria de Tandil”.

Además, reconoció que “gracias al intendente Reynoso y al delegado Corbellini, en mi pueblo (María Ignacia), que cumplió 134 años el 11 de septiembre, tenemos la institución más importante respecto a la niñez y a la adolescencia como es la guardería Rayito de Sol”.

La concejal concluyó que “no solamente ha quedado su impronta en Tandil sino también en mi pueblo porque nadie que viva en Vela o que haya pasado por allí puede desconocer la maravillosa tarea que se hace desde la guardería, que espero que en algún momento sea municipalizada para garantizar para siempre su supervivencia”.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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