Alberto Daher: la historia del "Turquito" que marcó una época dorada en el boxeo de Tandil
En un Tandil que había multiplicado sus escenarios de boxeo tras la hazaña de Firpo, el “Turquito” encontró su lugar. Debutó como aficionado en 1937 y se midió con rivales de distintos países de la región.
:no_upscale():format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/daher.webp)
La noche del 14 de setiembre del año 23 había quedado atrás, pero no tanto como para que decayera la euforia del pueblo argentino por la hazaña de Luis Ángel Firpo en Polo Grounds, siete meses más tarde, cuando la mañana del 17 de abril nacía en Tandil Alberto Daher.
Días antes, la ciudad había sobrepasado en un año la centuria de existencia. Los ecos del “combate del siglo”, de aquel puñetazo del “toro salvaje de las pampas” que había sacado del ring al campeón del mundo Jack Dempsey y de sus asientos a 85.000 espectadores, seguían repercutiendo en el ánimo del país. A la euforia se sumaba la bronca por lo que se consideraba un despojo al pugilista argentino.
Esa euforia y esa bronca generaron rápidamente en la muchachada de entonces la idea de imitar la guapeza y la fortaleza de quien había provocado la primera caída de Dempsey, uno de los grandes del boxeo mundial. Fue así como se produjo un estallido de la juventud ávida de pelear para poner a salvo el honor. Ya no a cuchillo ni a punta de facón, como hasta entonces se resolvían las cuestiones relativas a la reputación de las personas, sino calzando un par de guantes y demostrando la capacidad dentro de un cuadrilátero encordado.

