Cuando el "Toro salvaje de las pampas" llegó a Tandil
Luis Ángel Firpo, primer argentino en disputar un título mundial de boxeo, visitó la ciudad en 1947. Fue árbitro en un festival organizado en el club Excursionistas y dejó varias definiciones sobre el mundo del boxeo y su recordado combate con Jack Dempsey.
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Con una tremenda derecha memorable, Luis Ángel Firpo, primer pugilista argentino en disputar un título mundial, había arrojado fuera de las cuerdas, en el primer round, al imbatible campeón del mundo Jack Dempsey, en el encuentro que ambos habían sostenido en el estadio de Polo Grounds, Nueva York, el 14 de septiembre de 1923. El pugilista estadounidense se había reincorporado con ayuda de los periodistas sobre los cuales había caído, volviendo al ring. De nuevo en pie, el "Matador de Mannassa" como se lo apodaba, había noqueado en la segunda vuelta al argentino; pese a lo cual, el derrotado había entrado en la leyenda del pugilismo nacional.
"El toro salvaje de las pampas", así apodado por los propios yanquis ante la pujanza avasalladora del terrible peleador, vino a Tandil 24 años después; precisamente, el jueves 19 de junio de 1947. Su presentación tuvo lugar en el cuadrilátero del club Excursionistas, al que subió arrancando aplausos, luciendo su imponente estampa de un metro 89 de estatura. Actuó en calidad de árbitro de la pelea principal de la noche, a cargo del ex campeón argentino pluma Oscar Sostaita y de un tal Grima, en un festival a beneficio de la Escuela 14, organizado por el presidente de su Cooperadora Juan Ritucci, bajo la dirección de Marcelino "Chelo" Tangorra, presidente de la Comisión de Box de la entidad "albiverde". El ex campeón argentino Domingo Schiaraffia —que acompañaba a Firpo— cruzó guantes esa noche con el campeón pluma Vital Coccio.
Junto a Firpo vino aquel día Francisco Suárez ("El expreso payucano"). También, Harry Gómez y Horacio Estol. El primero, vinculado a la actividad cinematográfica en Nueva York, había sido ayudante del director Frank Capra. El otro, era redactor de la revista "Aquí está". Ambos estaban filmando por aquel entonces en la estancia "Marion" que Firpo tenía en General Villegas, la película "La gran pelea".

