El aprendizaje automático de la IA comenzó a descifrar códigos de 400 años
Un equipo de criptólogos y lingüistas utiliza inteligencia artificial para traducir miles de documentos cifrados que la ciencia no había podido descifrar en siglos.
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En lo profundo de los archivos de la Biblioteca Vaticana, un misterioso libro manuscrito, garabateado con extraños símbolos, permaneció sin leer durante más de 400 años. Sus crípticas páginas aparentemente ocultaban remedios secretos “para dolencias del cuerpo humano”, según un texto grabado en la contraportada. Tales prácticas curativas se mantenían en secreto en aquella época, ya que podían despertar sospechas o incluso acusaciones de brujería.
Conocido como el cifrado Borg, el manuscrito de 408 páginas es prácticamente incomprensible: está codificado con 34 símbolos oscuros, algunas letras romanas y una portada escrita en árabe. No existía una clave conocida para descifrar su contenido. Algunas páginas también están dañadas por el paso del tiempo, lo que dificulta aún más la lectura del código.
Pero con la ayuda del aprendizaje automático —una forma de inteligencia artificial— los investigadores lograron descifrar el código. Descubrieron que el texto contenía miles de tratamientos insólitos, como beber varias copas de vino tinto de alta calidad o fermentar nuez moscada en masa para combatir la disentería. (Se puede consultar el documento completo cifrado en línea en la Biblioteca Vaticana, signatura Borg.lat.898).

