A los 101 años todavía trabaja en un barco pesquero y no planea jubilarse
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2021/09/abuela_pesquera3.jpg)
Max Oliver aún sigue trabajando a diario en un barco pesquero a sus 78 años, pero si creés que eso es asombroso, no es nada comparado con su compañera de tripulación, ¡que tiene 101 años!
Virginia Oliver, la madre de Max, todavía se sube al barco tres días a la semana (de mayo a noviembre) para atrapar langostas en la costa de Maine (EE.UU.), haciendo frente a uno de los trabajos más peligrosos del mundo. De hecho, no hace mucho se cortó tanto que necesitó siete puntos.
“Y el médico me preguntó: ¿Por qué estás pescando langostas? Y le respondí, ¡Porque quiero!”.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2021/09/abuela_pesquera.jpg)
El médico pensó que era demasiado peligroso para alguien de su edad, a lo que ella agregó: “¡Bueno, no me importa lo que pienses!”.
La anciana lleva pescando langostas de forma intermitente desde los 7 años. Solía salir con su padre cuando se consideraba un trabajo de hombres, y no había otra chica a la vista. Pero 94 años después, ella parece ser la dueña del mar.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2021/09/abuela_pesquera2.jpg)
Luego de que su hijo tira de las trampas, Virginia mide las langostas, devuelve al mar las pequeñas, y luego ata a las elegidas.
“No se rinde nunca”, dice Max, y añade que, si quisiera jubilarse, su madre le diría: “Espero que sea porque tenes alguna enfermedad grave”.
En cuanto a su propia fecha de jubilación, Virginia dijo que podrán encontrar ese dato en un solo lugar: grabado en su lápida.
"Sólo cuando me muera", confirmó.