El Síndrome de la Desatención y sus diez años de trayectoria
Los integrantes de la banda local, Hernán Teruggi y Tomás Varales, pasaron por los estudios de El Eco.
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Hernán Teruggi y Tomás Varales compartieron una charla distendida en el marco de una nueva emisión de Cultura Zip, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1. Los músicos recordaron los inicios de una iniciativa que combinó la amistad con una búsqueda sonora cargada de emocionalidad y nostalgia, elementos que se convirtieron en el sello distintivo de su propuesta artística.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl grupo, que ya transita casi una década de vida, surgió de manera espontánea en 2015. Según relataron, el encuentro fundacional se produjo a través de amigos en común. En aquel entonces, Teruggi tocaba el ukelele y aún no se había volcado por completo a la guitarra, mientras que Varales ya se desempeñaba como bajista. Poco tiempo después, conocieron a Fer, quien se incorporó como baterista para terminar de consolidar el trío.
El nombre de la formación nació de una anécdota personal de Varales que se transformó en una marca de identidad. El bajista explicó que le diagnosticaron Trastorno por Déficit de Atención (TDAH) durante su infancia y lo que comenzó como una broma interna entre sus allegados terminó por bautizar al conjunto. "Desde los ocho años tenía TDAH en realidad. Cada vez que pasaba una secuencia era 'tiene el sindro'", recordó el músico sobre el origen del apelativo.
El debut oficial de la banda sobre los escenarios se produjo en diciembre de 2016. Desde aquel primer concierto, los músicos se propusieron trabajar sobre material original, evitando el camino de los covers que suelen transitar muchas agrupaciones en sus comienzos. Aquella chispa inicial se mantuvo encendida incluso cuando las obligaciones académicas obligaron a una breve pausa, retomando la actividad con mayor intensidad en los veranos subsiguientes.
A lo largo de estos años, la banda experimentó una evolución en su sonido, aunque mantuvo una esencia ligada a lo introspectivo. Hernán Teruggi señaló que la mayoría de las canciones nacieron de una búsqueda personal que luego se nutrió del aporte colectivo. "Es medio inconsciente, pero por ahí es media nostálgica la banda. Las letras tratan mucho sobre los estados de ánimo", describió el guitarrista y cantante.
El crecimiento artístico y la relación con el público
La producción discográfica de El Síndrome de la Desatención registró un movimiento constante en el último tiempo. Los artistas mencionaron que lanzaron sendos EP durante este año y el anterior, lo que les permitió renovar su repertorio y consolidar su presencia en las plataformas digitales. Este material fue presentado oficialmente en marzo en un evento que contó con una importante respuesta por parte de los seguidores locales.
Durante el presente año, el trío cumplió con varias fechas, incluyendo colaboraciones con agrupaciones como Isla de Flores. Los músicos destacaron que intentan mantener un equilibrio para no saturar a su público, compuesto mayoritariamente por familiares y amigos que los acompañan en cada presentación.
La honestidad y la sencillez parecen ser los motores que impulsan al proyecto. Teruggi y Varales coincidieron en que el objetivo principal es disfrutar del proceso de creación y del encuentro con sus pares. Esta filosofía les permitió sostenerse en el tiempo y ser parte de diversos festivales locales donde compartieron cartel con bandas con las que forjaron vínculos de amistad y respeto profesional.
Al analizar la infraestructura cultural de Tandil, los invitados se mostraron conformes con la calidad de los sitios existentes, aunque remarcaron que la oferta es limitada para la cantidad de artistas en actividad. "Siempre estaría lindo que haya más lugares, claramente. La verdad que los lugares que hay están buenísimos", afirmaron. En ese sentido, destacaron la predisposición y la calidez del espacio 990, donde ya se presentaron tres veces en lo que va del año.
Los músicos hicieron hincapié en que el circuito local se nutre principalmente del esfuerzo autogestivo. Para los integrantes de El Síndrome de la Desatención, la falta de una red formal que agrupe a los artistas es uno de los puntos a resolver. "No hay algo que lo nuclee. Por ahí hay ciertas iniciativas que están buenas, pero sería importante que exista un colectivo de músicos para hacer movidas en conjunto y motivarse entre todos", sostuvieron.
Finalmente, el grupo reafirmó su compromiso con el proyecto y su intención de seguir explorando nuevos sonidos. Con casi diez años de historia, El Síndrome de la Desatención se posiciona como una banda que, desde la nostalgia y el trabajo silencioso, logró construir un espacio propio en el corazón de la música serrana, apostando siempre a la autenticidad y la composición original.