José Pontaroli: el músico tandilense que apuesta al folk y la autogestión
El músico apuesta a la autogestión y al folk para consolidar su carrera. Con raíces en la cultura local de Tandil, el artista independiente busca integrar su formación académica con la composición para fortalecer la escena joven.
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La escena musical de Tandil cuenta con nuevos exponentes que, con una visión clara y una marcada impronta personal, buscan abrirse camino en la industria actual. José Pontaroli, un joven músico de 21 años, representa a esa generación que combina la formación académica con la necesidad expresiva de la composición. Aunque actualmente reside en Mar del Plata, donde cursa sus estudios en comunicación, su vínculo con Tandil permanece intacto y es el eje central sobre el cual proyecta sus próximos pasos artísticos.
Al ser consultado sobre sus inicios, Pontaroli reconoce que la música siempre estuvo presente en su vida, aunque durante mucho tiempo la mantuvo en un plano secundario por temor a las dificultades que implica dedicarse profesionalmente al arte. "Siempre toqué la guitarra, nunca lo tomé muy en serio, siempre escribí canciones así medio sencillas", comenta el músico. Sin embargo, la persistencia del impulso creativo terminó por imponerse. "Es eso que dicen siempre los artistas, que no le podés escapar. En algún punto fue decir: bueno, yo toda la vida, más allá de lo que haga o de lo que trabaje, voy a seguir haciendo música, así que más vale tomármelo en serio", explica.
El entorno familiar de Pontaroli ha sido un pilar fundamental en su desarrollo, ya que proviene de un hogar donde el arte se respira en cada rincón. Con un padre dibujante y una madre vinculada a las artes plásticas, la sensibilidad estética fue un rasgo compartido entre los siete hermanos. "Toda mi familia es muy artística, aunque no siempre por el lado de la música. Mis tíos sí son músicos, pero mi viejo es dibujante y mi vieja estudió arte también. Yo aprendo a tocar la guitarra por mi viejo, pero muy sencillo. Mis hermanos también tocan instrumentos; uno el bajo y otro el piano, así que lo tenemos muy de familia", detalla el entrevistado.
En cuanto a su estilo, el músico se identifica con la tradición del folk, particularmente con la vertiente estadounidense, donde la narrativa y la estructura acústica son protagonistas. Esta elección estética conlleva desafíos técnicos, especialmente al presentarse en vivo. "Siento que tocar solo me limita un montón en las canciones. Todo el tiempo que las toco, estoy pensando en los arreglos y en los instrumentos que les agregaría. Suelo tocar en vivo solo porque es más fácil manejar un proyecto propio, pero siempre que las pienso para grabar o para algo a largo plazo, son canciones para tocar con banda", afirma Pontaroli.
Sobre la escena local, el joven músico observa un panorama alentador aunque con desafíos pendientes. "Para mí hay una linda movida. Me estoy adentrando más este último año, porque mi hermano también empezó a tocar en banda. Lo que siento que falta mucho es la banda joven en general, pero de a poco yo creo que se va dando y está relindo verlo", sostiene. Su plan para el año próximo es consolidar un ensamble musical con amigos de Tandil, aprovechando que finalizará su cursada presencial en Mar del Plata para instalarse nuevamente en la ciudad y trabajar con mayor regularidad en los arreglos de sus composiciones.
La autogestión es otro de los temas centrales en la carrera de Pontaroli. En un contexto donde el artista debe asumir roles de productor, distribuidor y estratega de marketing, el músico destaca la democratización de las herramientas digitales. "Ahora, en 2026, el laburo del artista es mucho más democrático. Tenés mucha más apertura a hacer un montón de cosas que antes no podías hacer. En tu cuarto podés grabar una canción con una calidad a la que antes la gente no podía llegar nunca", analiza. No obstante, reconoce que el éxito actual depende en gran medida de la construcción de una audiencia fiel.
Para el músico, la relación con el público es el motor que permite el crecimiento de un proyecto independiente. "Creo que es muy importante la audiencia. Se ha demostrado un millón de veces que artistas han crecido por Instagram o TikTok. Siento que no se le da tanta importancia al trabajo que hace la audiencia de compartir, de estar ahí todo el tiempo, de ir a los shows y de bancar. Muchos artistas se han dado cuenta de eso y le ponen más atención al trato con la comunidad", reflexiona sobre la dinámica actual entre creadores y seguidores.
En el plano de la composición, Pontaroli adopta una postura humilde y constante, entendiendo que la calidad es el resultado de un proceso de aprendizaje continuo. "Vas a escribir una buena canción cuando hayas escrito 500 malas. Te tenés que poner a escribir y a sacar todo lo malo. Personalmente, me pasa mucho de sobrepensar demasiado el arte, y siempre me doy cuenta de que, al revés, cuando menos lo pienso y cuanto más lo dejo fluir, mejores salen las cosas", confiesa sobre su método de trabajo.
Finalmente, el músico destaca cómo su formación en comunicación ha influido en su faceta artística, otorgándole herramientas para vincularse mejor con su entorno. "La carrera y los años de facultad me hicieron cambiar un montón como persona en el ámbito social, en aprender a comunicarme y a mostrarme. Me dio una apertura a la vida muy distinta a la que tenía en el colegio", concluye. Aquellos interesados en seguir su trayectoria pueden encontrar su material bajo el nombre de José Pontaroli en plataformas como Soundcloud, Instagram y TikTok.
Responsable y coordinador de redes sociales en El Eco.