Tandil, cuna por excelencia de talentos tenísticos
La ciudad se caracteriza por la formación de innumerables figuras de relieve internacional, con Juan Martín Del Potro como estandarte principal. Marcelo Gómez, responsable directo de este fenómeno, explica las razones y detalla el funcionamiento actual de su Academia.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/marcelo_gomez_8.webp)
Por Fernando Izquierdo, de esta Redacción
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailfernandoizquierdo@hotmail.com
Desde la piedra fundacional colocada por Raúl Pérez Roldán, Tandil se ha vuelto una cantera inigualable de talentos tenísticos.
Bajo el liderato de Juan Martín Del Potro, pasando por otras figuras de relieve internacional como Juan Mónaco, Mariano Zabaleta, Máximo González, Diego Junqueira, María Irigoyen y los hermanos Mariana y Guillermo Pérez Roldán.
Quien tomó la posta en esa tarea formativa es Marcelo Gómez, primero desde el club Independiente y actualmente en Uncas.
Con Del Potro como página central de su currículum, pero siendo también artífice del moldeado de varias de las figuras mencionadas previamente.
A la hora de encontrarle justificaciones a este fenómeno que se dio en la ciudad, el “Negro” cuenta que “es un combo de varias cosas. Al estar en una ciudad chica, tenemos la posibilidad de disponer de los jugadores durante más tiempo. Es importante para que el jugador se desarrolle, el tenis implica repetición y necesita tiempo. Ésa es una parte fundamental.
Después, los diferentes tiempos de enseñanza en Tandil han ido evolucionando y creciendo, y es parte de la tradición que tenemos, desde la época de Guillermo y Mariana Pérez Roldán.
Esa tradición más el trabajo duro en cancha, de estar encima del jugador permanentemente y de tener claros los objetivos. Somos conscientes de que se trata de un trabajo a larguísimo plazo, tomamos un niño cuando tiene ocho o diez años y ya nos enfocamos en el final de su desarrollo, a los veinte. En diez años tenés que formarlo, hacerlo crecer y jugar. Es algo que hemos entendido todos los entrenadores que trabajamos acá”.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/marcelo_gomez_2.webp)
-Con el desafío de mantener una línea de trabajo a través de los años.
-De eso se trata. La semilla que puso Raúl Pérez Roldán en el inicio la usamos todos los entrenadores que pasamos por Tandil para generar esto que pasó. A mí me tocó tener mucha suerte con los chicos, porque a jugadores como “Pico” (Mónaco), “Machi” (González) y Juan Martín (Del Potro) los formamos desde muy chiquitos. Hoy, uno no lo valora, pero con el tiempo se dará cuenta de que formó a tenistas que han llegado a ser top ten como “Pico” y Juan Martín, este último además ganador de un Grand Slam y de la Copa Davis. Tuve la suerte de compartir todo con ellos desde el primer momento en el que tomaron la raqueta.
Todo lo que pasó es algo difícil de conseguir desde una ciudad pequeña, con pocos habitantes. Lograr lo que se logró desde Tandil con el tenis es algo invalorable. Llegó a haber cinco tandilenses entre los cien mejores del mundo. La verdadera valoración no llega hasta que uno se sienta, piensa y toma conciencia de que acá pasó algo muy grande.
-El básquetbol argentino tuvo una generación inolvidable hasta hace poco. Luis Scola la catalogó de algo extraordinario, fuera de los parámetros históricos del país. ¿Pasó algo similar con el tenis tandilense y argentino?
-Sí, lo que pasó fue algo extraordinario. Tanto de “La Legión” como esto que ocurrió desde Tandil. Son situaciones excepcionales, ahora hay que tener paciencia y entender que esto tiene que ver con camadas, y que a veces pasa el tiempo sin que suceda algo tan resonante. Hoy, tenemos a Lourdes Carlé y Sol Larraya Guidi, ambas formadas con nosotros. Lourdes está ciento y pico del mundo, tratando de meterse top cien, y trabajando todos los días para cumplir el sueño de ubicarse entre las mejores cincuenta del ranking. Similar pasa con Sol. También tenemos chicos del club que están jugando torneos Future, ubicados alrededor del puesto 1.200 del mundo.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/marcelo_gomez_6.webp)
Gómez, junto a Del Potro.
-¿Que hoy sean Carlé y Larraya Guidi las que estén en la alta competencia, luego de que habitualmente se trataba de varones, es una casualidad o el producto de haber modificado una línea de trabajo?
-El tenis femenino argentino está pasando un lindo momento. Tenemos varias chicas que están jugando bien, como Solana Sierra, que es un espejo para las demás. Hemos hecho bastante hincapié en formar chicas y es algo que se nota. Hoy tenemos varias chiquitas que están queriendo empezar a competir. Pero, en líneas generales, no fue algo planeado, simplemente pasó. Estamos tratando de sacar chicos, de estar a la altura de lo que ha sido históricamente Tandil en ese sentido.
-Están trabajando hacia una nueva opción.
-Sí, estamos mandando muchos chicos hacia las universidades de Estados Unidos. El año pasado, viajaron ocho jugadores de nuestra Academia con becas completas. Hacen un impasse en su carrera deportiva, pero con la idea de retomar más adelante. Entendimos que no todo es llegar a ser jugador ATP, sino que cada chico pueda cumplir los objetivos que se marca dentro del tenis.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/zabaleta.webp)
Gómez, entre Mariano Zabaleta y Erik Colombano.
-Antes, la cantera tandilense tenía que ver, casi con exclusividad, con jugadores locales. Hoy, han ampliado considerablemente el espectro.
-Sí, tenemos chicos de Chile, Ecuador, México…Nuestra escuela ha ido creciendo, como también la convocatoria de Tandil como centro de entrenamiento y como lugar para desarrollarse. Eso ha hecho que muchos chicos quieran venir a jugar acá.
Nosotros cambiamos en el sentido de que hoy nos dedicamos de lleno a la alta competencia, cuando antes teníamos una tarea que también abarcaba más lo formativo. Sin embargo, estamos proyectando, para el mes próximo, armar un espacio formativo para chiquitos, tomándolos y tratando de insertarlos en el tenis de competición. Ya sea para ponerlos en las universidades o para que jueguen a nivel ATP o WTA según el sexo.
-¿A qué edad del jugador te das cuenta de que tenés entre manos a un Del Potro o un Mónaco?
-Lo notás enseguida, el chico te demuestra mucha habilidad y una manera de competir distinta a la del resto.
De todas formas, las cosas han cambiado, “Pico”, “Machi” y Juan Martín fueron chicos que se la pasaban todo el día en el club. Salían del colegio y llegaban al club a la 1 o las 2 y se quedaban hasta las 7 de la tarde. Hoy, eso no pasa. El chico tiene muchas más actividades para hacer, otro tipo de distracciones, no tienen esa misma atención sobre el tenis que ponían generaciones anteriores. Como entrenadores tenemos que entenderlo, tratar de captar jugadores y buscar que entiendan que el tenis requiere tiempo y sacrificio, y que es un deporte hermoso para aprender.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/marcelo_gomez_4.webp)
Junto a Juan “Pico” Mónaco.
-¿Cómo ha ido mutando tu escuela de tenis?
-Cuando dejé de trabajar con Raúl (Pérez Roldán) y comencé a hacerlo solo me ocupaba de todo. Hacía escuela, pre competición, competición y hasta tenis para adultos. Abarcaba todo con uno o dos ayudantes. Eso fue cambiando, dejamos la parte formativa para tomar a los chicos cuando ya juegan. Hoy, nos dedicamos a la alta competencia, aunque con la idea de volver a formar a nuestros propios jugadores. Llegamos a manejar un volumen de tenistas que nos obligó a abocarnos exclusivamente a la alta competencia, pero creemos que es un buen momento para buscar en Tandil chicos que quieran formarse y competir. Apuntamos a restablecer esa escuela con orientación competitiva, es lo que me gusta.
-¿Sigue siendo inevitable para el jugador que intenta vivir del tenis pasar por esa inversión tan grande como arriesgada?
-Sí. Hoy, ser profesional implica una inversión de dinero y de tiempo muy grande. Tenés que encontrar el chico que tenga las ganas y la capacidad de entender que insertarse en el profesionalismo lo puede lograr aún a los 25 ó 26 años. Hay que gastar mucho dinero en viajes, y hoy la situación está muy difícil en ese sentido. Lamentablemente, no tenemos apoyo de ninguna índole, sólo el de los papás. O, eventualmente, de un sponsor que puede aparecer si el chico juega bien.
En Tandil, como en otros lugares, nunca se ha apoyado desde el Municipio. Y es entendible porque, habiendo tantas necesidades, es ilógico esperar que se ponga dinero para que un chico salga a jugar al tenis.
Pero se pueden hacer otras cosas. Hoy Tandil carece de un lugar desde el que se puedan hacer cosas con el tenis, el cual le ha dado muchísimo a la ciudad. Por ejemplo, reconocimiento internacional. A cualquier persona del mundo le hablás de Tandil y lo asocia con Del Potro y Mónaco, es algo que me pasa permanentemente, incluso sin decir que yo fui su entrenador.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/delpo.webp)
Del Potro y Gómez, en Uncas.
Entonces, con todo lo que le dio el tenis a Tandil, me hubiera gustado que la ciudad estuviese a la altura, al menos con un lugar con canchas para armar una escuela municipal. Creo que es una deuda que tenemos, tanto de parte del gobierno local como de la mía. Es una cuenta pendiente tener un lugar así, Rauch cuenta con cuatro canchas municipales. Nosotros nunca pudimos hacerlo, a pesar de los intentos.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/marcelo_gomez_5.webp)