La muerte de Quiñones enluta a todo Gimnasia
El lunes pasado, se produjo el fallecimiento de Ernesto Héctor Quiñones, histórico colaborador del fútbol de Gimnasia y Esgrima y símbolo de esos que con su esfuerzo ayudan desde el otro lado de la línea de cal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl “Gordo” Quiñones fue querido y respetado por generaciones de gimnasistas. A muchos de ellos los vio nacer en las categorías más chicas y llegar al equipo principal.
Celoso custodio de la utilería del “Lobo”, también supo desempeñarse como masajista. Pero lo suyo era el cuidado de la indumentaria, y en eso era de los mejores. Las casacas impecables, los botines intactos y los buzos prolijos fueron una característica de Gimnasia durante décadas, en gran parte gracias a su trabajo. Esa labor no pasó desapercibida para la Liga Tandilense de Fútbol, que más de una vez lo convocó para sus seleccionados juveniles.
Cientos de jugadores y decenas de directores técnicos pasaron por el club de calle Sarmiento mientras él se mantenía firme en su tarea. Incluso, participó desde su lugar en los dos títulos anuales ganados por Gimnasia en su historia en la LTF: 1993 y 1996.
Fuera del fútbol, la gran pasión de Quiñones fue la canaricultura. Supo dedicarse con toda su atención a esa rama de la avicultura y siempre contaba detalles a quien quisiera escucharlo.
Su estampa y su buzo Sportlandia, con los colores azul y blanco, serán recordados para siempre por todos aquellos que tuvieron la oportunidad de tratarlo con frecuencia.
