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La suerte dispar de las promesas del fútbol tandilense

El Eco

Cualquier chico que jugó en algún momento de su vida al fútbol soñó con dedicarse profesionalmente. Muchos lo intentaron, algunos pocos lo lograron. La realidad es que conlleva una gran responsabilidad y un gran sacrificio que no es fácil de soportar y que no todos están dispuestos a tolerar.

Allá por el 2017, desde este medio informábamos acerca de los jóvenes tandilenses que habían emigrado hacia diversas localidades en busca de lograr sus metas y poder vivir del balompié. La suerte de cada uno de los 24 jugadores que se consignaron fue muy dispar.
Los jóvenes tandilenses que buscan triunfar en el fútbol grande

El disparador de esta nota fue el caso que se conoció semanas atrás de Alex Algañaraz. “Lateral derecho surgido de Grupo Universitario. Rápido para pasar al ataque y ordenado para defender. Este año comenzará su primera pretemporada en Mar del Plata, donde defenderá la camiseta del Tiburón”, remarcaba este medio hace poco más de dos años.

Sin embargo, el adolescente de 18 años volvió a ser noticia a principio de agosto cuando fue detenido por robar dinero y celulares a dos remiseros, a quienes además amenazó con un arma blanca.
¿Qué hacemos con Alex?

En cuanto a los restantes jóvenes que figuraban en aquella prometedora nómina, por el momento solo uno logró debutar y consolidarse en la máxima categoría del fútbol argentino: Juan Pablo Álvarez. Lo hizo en la primera de Banfield, donde debió resignar su habitual puesto en el ataque y retrasarse para jugar en el mediocampo.

Para el resto la situación fue muy distinta. Si bien algunos de ellos, como el caso de Matías González (figura en su categoría en Banfield), Juan Segundo Altamiranda (Quilmes), Marcos Echeverría (Banfield) o Mateo Palmieri (Estudiantes de La Plata), aún se mantienen en los mismos conjuntos que un par de años atrás, muchos otros siguieron diversos rumbos.

Algunos se cansaron y decidieron dejar de jugar al fútbol, como por ejemplo Humberto Campiglia, y otros optaron por volver a su ciudad natal para sumarse a las filas de Santamarina buscando la chance de formar parte del plantel que milita en la B Nacional.

No obstante, cabe destacar que desde aquel lejano enero del 2017 hasta hoy, muchos chicos tandilenses han emigrado hacia otras urbes para defender los colores de diferentes conjuntos de la Superliga.
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