Lanús logró una conquista inolvidable en el Maracaná
En el alargue superó a Flamengo por 3-2 y festejó el título bajo la intensa lluvia en Río de Janeiro
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Con un gol de cabeza de José Canale a los 12 minutos del segundo tiempo suplementario y una maravilla de Dylan Aquino en tiempo de descuento, Lanús logró una hazaña histórica, al consagrarse campeón de la Recopa Sudamericana. En el mítico estadio Maracaná, el Granate venció 3-2 al Mengao y alcanzó un global de 4-2 contra un gigante continental.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl Grana había abierto el marcador en el primer tiempo, con un larguísimo disparo de Rodrigo Castillo, pero el Mengao finalmente se impuso 2-1 en los 90 minutos, con anotaciones de penal de Giorgian de Arrascaeta y Jorginho, uno en cada mitad, para forzar el alargue. Aferrado a la épica, el equipo conducido por Mauricio Pellegrino sostuvo su coraje bajo un diluvio y pegó dos veces sobre el final, para noquear como visitante a un Fla cargado de figuras y jerarquía.
Si bien Lanús pareció mejor parado en el comienzo, Flamengo fue el primero en encender las alarmas. En poco más de 4 minutos de juego, José Canale pifió un rechazo de un largo pase del Mengao y Jorge Carrascal aprovechó para escaparse en libertad: dentro del área grande, el colombiano soltó un potente zurdazo que Nahuel Losada alcanzó a sacar al córner.
A los 20', Giorgian De Arrascaeta pateó un tiro libre frontal que la defensa rechazó de cabeza. En la puerta del área grande, Eduardo Salvio impulsó involuntariamente la pelota hacia el área y Carrascal quedó mano a mano con el arquero. Por segunda vez, la salida de Losada salvó al Granate y mantuvo el 0-0 en el Maracaná.
Un rato más tarde, Gonzalo Plata ganó en velocidad, pero al ingresar al área buscó un remate cruzado que salió lejos del poste derecho del equipo argentino.
A los 28', sin embargo, Rodrigo Castillo hizo un gol de valor agregado y gran picardía. El delantero, que había anotado el 1-0 en el partido de ida, fue a presionar en la salida del Fla y se quedó con un gran premio por su entrega.
En su afán por salir jugando, el Mengao buscó salir con Agustín Rossi, pero el arquero argentino, muy arriba en el campo, se resbaló por el diluvio y dejó servido un pase que ya era corto y arriesgado. El gigante Castillo arrebató al arquero cerca de mitad de cancha, la tocó por su derecha y lo esquivo por izquierda, para soltar un derechazo larguísimo que se metió mansito y puso el 1-0 del Grana.
Flamengo lo empató a los 36' con un penal rasante de De Arrascaeta al palo derecho de Losada. La sanción llegó en una jugada que en principio revestía poco peligro, ya que Guillermo Varela desbordó por derecha y quiso enviar un centro, pero la pelota dio en un brazo de Ramiro Carrera, quien se había arrojado al piso, en el lateral del área grande, para intentar bloquear el envío del lateral uruguayo.
Pura tensión en el Maracaná
Aunque los entrenadores rearmaron sus estructuras con varios cambios, el juego no se modificó demasiado. El local seguía buscando y Lanús, firme, apostaba de contra, aunque ninguno de los dos tenía opciones reales para modificar el 1-1.
Recién a los 26' de la segunda mitad el Mengao dispuso de una chance clara. Danilo abrió para Varela, el lateral lanzó un centro desde la derecha y De Arrascaeta ganó en lo alto. Su cabezazo cruzado encontró en posición de fuego a Lucas Paquetá, quien le dio de volea pero muy al centro del arco, por lo que Losada pudo responder con seguridad.
Finalmente, Flamengo tuvo premio a su búsqueda, al aprovechar un penal sobre De Arrascaeta que fue discutidísimo por los jugadores de Lanús y abrió paso a la intervención del VAR. Jorginho, con su típico saltito antes de la ejecución, le pegó al medio del arco y puso el 2-1 a los 39, para dejar el global 2-2.
En el quinto minuto de descuento, Losada volvió a salvar al Grana. Jorginho metió un pase largo y cruzado que Everton bajó con lo justo dentro del área, sobre la derecha. Desde un ángulo casi imposible, el 11 le pegó al primer palo y el arquero argentino voló para sacarla al córner.
En la última jugada del tiempo regular, con 7 minutos agregados, Dylan Aquino corajeó una pelota por izquierda y buscó a Lucas Besozzi, que llegaba por el medio, aunque el pase de rastrón fue inexacto y Rossi se adueñó de la pelota.
A los 12 minutos de la segunda mitad del suplementario, José Canale se arqueó en el aire para cabecear de manera extraordinaria un córner de Sepúlveda y poner, de ese modo, el 2-2 en Río de Janeiro y el 3-2 en el global. El central paraguayo, que había sido figura en Asunción, cuando el Granate consiguió la Copa Sudamericana que le dio pasaje a la Recopa, lo festejó lanzándose de cara al piso cerca del córner, para recibir una montaña humana sobre él, con sus compañeros en estado de éxtasis.
Ya en tiempo adicionado, Dylan Aquino hizo un gol antológico, porque la luchó en su propio campo, corrió con la cancha libre, eludió a Rossi y se hamacó delante de Ayrton Lucas, para anotar el 3-2 que selló la hazaña del equipo argentino en el mítico estadio carioca.
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