Popovich, técnico de la selección estadounidense
Por Eduardo Aldasoro
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Gregg Popovich, exentrenador de “Manu” Ginóbili, se convirtió en el DT más ganador como visitante de fase regular, en la historia de la NBA. A él no le importará demasiado, nunca fue de prestarles demasiada atención a las cifras y records, lo suyo pasa por lo que debe suceder para que esos números lo conviertan en lo que es y no más que eso: una consecuencia de sus éxitos.
Si hace bien su trabajo, aparecerán y, a lo sumo, le darán de comer a los fanáticos y llenarán líneas de periódicos y minutos de aire, lo que sucedió con el triunfo de sus San Antonio Spurs sobre Nueva Orleans, que convirtió a Popovich en el entrenador con más victorias como visitante en la historia de la fase regular de la NBA.
Los 521 triunfos que alcanzó con el éxito ante los Pelicans rompieron el empate que mantenía con Pat Riley, otra leyenda del banco. El valor de la cifra cobra relevancia por tratarse de una temporada que había comenzado con muchos dolores de cabeza, pero en la que “el viejo Pop” logró reencauzar el equipo. Acaba de cumplir 70 años. Está en el momento de mayor y más profundo recambio entre los Spurs que supo conducir y los que vienen a tomar el legado del “big three” que formaron Tim Duncan, Emanuel Ginóbili y Tony Parker.
De la mano de La Marcus Aldridge y DeMar de Rozan, más la experiencia de Pau Gasol, Patty Mills y Rudy Gay, y un núcleo de jóvenes como Brian Forbes, Davis Bertans y Derrick White, el equipo fue recuperando esa mentalidad ganadora que lo ha distinguido. Para Popovich, se trata de una temporada en la que varios registros fueron cayendo como fichas de un dominó. Será el entrenador de la selección de Estados Unidos en el Mundial de China y en los Juegos Olímpicos (si su equipo clasifica, aunque todo indica que el Dream Team no faltará a la cita en Tokio) y ha deslizado que no tiene seguro qué hará en el mediano plazo.
De todos modos, aunque queden registros por lograr, “Pop” sigue escalando en las estadísticas, pero ya ha dejado mucho más que eso: el legado de un equipo para la historia y la sapiencia para torcer el rumbo y demostrar que sus capacidades parecen inoxidables.
