"Quien firmó los tickets fue él": el abogado del restaurante habló sobre la polémica con Navarro Montoya
Ignacio Barrios detalló cómo se generó la deuda y cuestionó la responsabilidad del exdirector técnico, mientras el Club Santamarina se desvinculó de los consumos impagos.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/04/navarro_montoya.jpg)
La polémica que envuelve a Carlos Navarro Montoya y el Club Santamarina por la deuda millonaria en un restaurante de Tandil continúa dando de qué hablar. En diálogo con La Mañana de El Eco (El Eco Streaming), el abogado que representa a la empresa gastronómica, Ignacio Barrios, reveló detalles del conflicto y apuntó directamente contra el exdirector técnico como responsable de los consumos impagos.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Mi cliente asistía y brindaba servicio gastronómico al señor Navarro Montoya y era él mismo quien firmaba los tickets. Ellos están haciendo mención a que existe un acuerdo con el club, pero eso nosotros no lo tenemos especificado”, explicó el letrado.
En ese sentido, remarcó que “el club inclusive manifestó, a través de un comunicado, que no tiene ninguna obligación con el espacio gastronómico ni con el ex director técnico”, desligándose así de cualquier responsabilidad en la deuda.
Asimismo, Barrios sostuvo que “en su momento se le mencionó a su cliente que no tenían la obligación de abonar lo que no les pertenecía”, en relación a la postura adoptada por la institución.
No obstante, dejó abierta la posibilidad de un cambio en el rumbo del reclamo. “Si manifiestan y se comprueba que existe un acuerdo con el club se realizarán los reclamos correspondientes hacia la institución y se pedirán disculpas públicas a Navarro Montoya, pero hoy quien firmó y avaló los consumos es él”, declaró.
Según detalló, Navarro Montoya consumía en el restaurante junto a su cuerpo técnico y su familia desde hace aproximadamente un año, acumulando una deuda que ronda los diez millones de pesos. “Al ser una figura pública y tener una situación de aval, mi cliente tuvo una actitud de buena fe”, agregó el abogado, al tiempo que señaló que durante meses se intentó cobrar sin éxito.
“Mi cliente tuvo intentos de cobrar esa deuda, pero hubo palabras cruzadas. Se consultaba de autoridad en autoridad sobre cómo se iba a pagar, pero nadie le daba respuestas y la situación seguía en un limbo”, describió.
Finalmente, explicó que el vínculo entre las partes se originó por una cuestión de cercanía. Navarro Montoya comenzó a asistir al restaurante debido a que se alojaba en el hotel lindero, lo que facilitó la frecuencia de los encuentros y los consumos que hoy están en disputa.
“Esperamos que la Justicia tome cartas en el asunto a la brevedad y que la situación se resuelva de la forma mas rápida posible”, aseguró Ignacio Barrios. "Mi cliente no quiere sacar ningún redito económico, simplemente que se le pague lo que se consumió", concluyó.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil