Osteopatía: un abordaje integral para aliviar dolores y recuperar el equilibrio del cuerpo
Es una disciplina manual que detecta y libera bloqueos que afectan la movilidad, la postura y el bienestar general. Las zonas más comprometidas que llegan a la consulta suelen ser espalda, cabeza, hombros y bruxismo.
La osteopatía es una disciplina de diagnóstico y tratamiento que busca disfunciones de movimiento en los diferentes tejidos del cuerpo que pueden alterar el estado de salud o el equilibrio de una persona, explicó Carolina Stadler, Kinesióloga, Fisiatra y Osteópata.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con Eco Salud de El Eco Multimedios, la especialista manifestó que “a diferencia de la kinesiología, que se enfoca más en una zona específica, la osteopatía adopta una visión más holística, tratando el cuerpo de manera integral”.
Generalmente, las personas consultan a un osteópata “debido al dolor, que es lo que más incomoda, o por deficiencia y reducción de movimientos, como dificultad para sentarse, pararse o sensación de ´quedarse duro´", apuntó.
Stadler detalló que las molestias “pueden manifestarse como dolores de cabeza, migrañas o dolor mandibular, aunque el denominador común es el malestar”.
Técnica y abordaje del paciente
El abordaje osteopático es una terapia prácticamente cien por ciento manual. “Inicia con una evaluación exhaustiva, que incluye un interrogatorio sobre el motivo de la consulta, una inspección general del cuerpo y una palpación detallada de los tejidos para identificar zonas bloqueadas o sin movimiento”, indicó la osteópata.
Y una vez detectadas, “se aplican diversas terapias manuales —desde elongaciones hasta masajes— para desbloquear la zona. El objetivo principal es que el cuerpo, que posee mecanismos para autorregularse y autocurarse, pueda hacerlo más fácilmente al eliminar los puntos de bloqueo. Es un proceso de ir reacomodándose”, resaltó.
Un aspecto fundamental de la osteopatía es que “el origen de una dolencia puede estar en una parte diferente del cuerpo a donde se manifiesta el dolor. Por ejemplo, un dolor lumbar podría ser resultado de un accidente de auto ocurrido meses atrás o incluso de problemas digestivos. Por ello, la evaluación es crucial para identificar la verdadera causa”, remarcó la especialista.
Y agregó que la osteopatía es apta para todas las edades, “desde recién nacidos hasta personas mayores”.

Las dolencias que llegan a la consulta
Las zonas más comprometidas y consultadas “suelen ser la espalda (cervical y lumbar), la cabeza y los hombros. También se observa un aumento en consultas por dolores de cabeza y bruxismo, a menudo asociados al estrés y el ritmo de vida actual, que actúa como un disparador”, especificó Stadler.
Curiosamente, “a veces el osteópata trata el lado opuesto al que el paciente manifiesta dolor, porque es allí donde reside el bloqueo que el cuerpo necesita liberar para reestructurarse”.
Un mito importante a desmentir es que “ir al osteópata causa dolor. Si bien puede haber molestias por la tensión o el estiramiento, la idea es no infligir más dolor al paciente, que ya llega con una carga importante. El proceso no es mágico ni ofrece soluciones rápidas. La duración del tratamiento y el número de sesiones dependen de la dolencia, siendo más prolongado en casos crónicos que en situaciones agudas por un mal movimiento”, explicó la osteópata.
Además de lo físico, existe un mecanismo de liberación emocional asociado a los bloqueos corporales, indicó Stadler. “La angustia se concentra a menudo en el centro del pecho, y al movilizar el cuerpo, algunos pacientes experimentan una sensación de liberación, llegando incluso a llorar o gritar, no por dolor, sino por descompresión. La calidad del sueño también es un pilar fundamental, ya que es cuando el cuerpo se reestructura y resetea. Un mal descanso, común en situaciones de estrés, afecta la irritabilidad, el cansancio y la concentración al día siguiente”, subrayó.
La prevención a través de la osteopatía
La prevención juega un papel crucial en la osteopatía. Carolina Stadler enfatizó “la educación del paciente para que entienda lo que le ocurre y se le proporcionan ejercicios de estiramiento simples para realizar en casa. Se promueve la actividad física cotidiana, adaptada a las posibilidades y gustos de cada persona, sea caminar 40 minutos, usar una bicicleta en casa o seguir clases online de yoga o pilates”.
En este punto remarcó que “la clave es incorporar hábitos saludables de a poco. No se trata de una solución de una vez al mes y listo, sino de mantener los beneficios día a día frente a las constantes agresiones del entorno, desde lo emocional hasta lo ambiental y alimenticio”.
Asimismo, se aborda la importancia de las pausas activas en actividades repetitivas o sedentarias, como el trabajo de oficina. “Estirarse cada 30 o 40 minutos, levantarse por un vaso de agua, estirar el cuello o la espalda son hábitos sencillos que facilitan el día a día”, agregó la osteópata.
“La postura es vital: se sugieren ajustes en la disposición de pantallas, la silla de trabajo, y se reitera la importancia de sentarse correctamente. Estas pautas simples, al hacerlas conscientes, alinean el cuerpo con el eje de la gravedad, reducen tensiones musculares y mejoran la energía”, destacó.
Finalmente, Stadler dejó un mensaje contundente: "no acostumbrarnos al dolor. Aunque algunas personas piensan que no hay solución o que por la edad ya no se puede hacer nada, la osteopatía ofrece la posibilidad de mejorar la calidad de vida. Algo siempre se va a poder hacer. Es un llamado a la acción para evitar el dolor y ganar en bienestar”, concluyó.
A Carolina Stadler la pueden encontrar a través de su cuenta de Instagram como @osteopatía.stadler.