Claves para el acompañamiento de adultos mayores: cómo gestionar la autonomía y el cuidado familiar
La licenciada en Ciencia de la Familia , Mariel Fasola, brindó recomendaciones fundamentales sobre cómo abordar los cambios físicos, cognitivos y sociales en la tercera edad, enfatizando la importancia de la toma de decisiones, la gestión económica y el rol del cuidador.
La etapa de la vejez representa un proceso de transformación profunda, no solo para quien la atraviesa, sino también para todo su entorno cercano.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn una reciente participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, la licenciada en Ciencia de la Familia, Mariel Fasola, analizó los pilares fundamentales para garantizar una mejor calidad de vida en esta etapa.
Según la especialista, el aumento en la expectativa de vida obliga a las familias a planificar y adaptar sus dinámicas para sostener la autonomía del adulto mayor el mayor tiempo posible.
Para Fasola, el abordaje de la ancianidad debe sostenerse sobre tres ejes centrales: la toma de decisiones, la administración de la economía y la organización de los cuidados.
La experta advirtió que estos temas suelen generar tensiones en el seno familiar, especialmente cuando los hijos deben intervenir en aspectos que antes eran gestionados exclusivamente por sus padres.
La clave, según sostiene, reside en el consenso y en la elección de un interlocutor adecuado para comunicar noticias difíciles, priorizando siempre la sensibilidad y el respeto por la dignidad del adulto mayor.
La gestión de los cuidados y el rol del entorno
Uno de los puntos más críticos que destacó la licenciada es la tendencia a la sobreprotección o a la anulación del adulto mayor. Mariel Fasola subrayó que es fundamental permitir que la persona realice todas las actividades que aún están a su alcance.
"No hay que adelantarse a la incapacidad", señaló, advirtiendo que, al ocupar el lugar del otro en tareas cotidianas, se acelera el deterioro de sus capacidades. El objetivo debe ser siempre el acompañamiento, no la sustitución de la voluntad del individuo.
Asimismo, la especialista puso el foco en el concepto de "cuidar al cuidador". Cuando la responsabilidad de asistir recae sobre la pareja, el desgaste emocional y físico puede ser sumamente perjudicial para ambos.
En estos casos, la intervención de los hijos resulta vital para aliviar la carga, delegando tareas o incorporando ayuda externa que permita descomprimir la relación. "Hay que estar atentos para sacar ese foco de tensión y evitar que el cuidador principal también se deteriore", explicó.
Adaptación del hogar y seguridad cotidiana
Más allá de los aspectos emocionales, Mariel Fasola brindó consejos prácticos para adecuar el entorno habitacional. La seguridad en el hogar es un factor determinante para prevenir accidentes, siendo el baño uno de los espacios de mayor riesgo.
La instalación de agarraderas, la eliminación de alfombras que puedan causar tropiezos y la reorganización de muebles para facilitar la circulación son medidas preventivas esenciales.
"Hay que ir adaptando la casa según la necesidad de la persona, haciendo entender que es para su beneficio y no porque le están quitando su espacio", afirmó la licenciada.
Estas modificaciones, aunque parezcan menores, contribuyen significativamente a mantener la independencia.
La especialista insistió en que cualquier cambio debe ser comunicado de manera amorosa, evitando que el adulto mayor sienta que se está invadiendo su privacidad o que se le está restando valor a su capacidad de decisión.
La comunicación asertiva es, en última instancia, la herramienta más poderosa para transitar esta etapa con armonía y respeto mutuo.