Cómo conservar y cocinar huevos de forma segura
La licenciada Viviana Menéndez brindó recomendaciones sobre almacenamiento, frescura y las diversas técnicas de cocción.
El huevo se ha consolidado como uno de los pilares fundamentales en la dieta moderna debido a su alto valor proteico y versatilidad.
Durante una reciente participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, la licenciada en Tecnología de los Alimentos, Viviana Menéndez, despejó dudas frecuentes sobre su manejo doméstico.
La experta enfatizó que, “lejos de las antiguas prácticas de almacenamiento en mesadas o lugares frescos, el huevo debe conservarse siempre dentro de la heladera para garantizar su inocuidad”.
Uno de los puntos más relevantes tratados por Menéndez fue la técnica correcta de almacenamiento. Contrario a la costumbre de dejar los huevos en el maple original, la especialista recomendó “retirarlos y colocarlos en recipientes adecuados dentro del refrigerador”.
Un detalle técnico fundamental es la posición: “los huevos deben guardarse con la parte más gruesa hacia arriba. Esto se debe a la cámara de aire interna, que permite que la yema y la clara se mantengan equilibradas. Si el huevo se almacena correctamente, su vida útil en la heladera puede extenderse entre tres y cinco semanas”.
Para verificar la frescura del producto, la licenciada compartió un método sencillo y efectivo: “la prueba del vaso con agua. Si al sumergir el huevo este flota, debe descartarse inmediatamente. Si se hunde y permanece en el fondo, es apto para el consumo, y si se mantiene de costado, se encuentra en condiciones óptimas”.
Asimismo, Menéndez advirtió sobre el hábito de cascar los huevos directamente sobre el recipiente donde se realizará la preparación. “Lo ideal es utilizar un cuenco aparte para cada unidad, evitando así que un huevo en mal estado arruine toda la mezcla”.
Técnicas de cocción y seguridad alimentaria
En cuanto a la cocción, la especialista destacó que existen múltiples formas de preparar este alimento sin necesidad de recurrir a procesos complejos.
Para quienes buscan opciones rápidas y saludables, “el uso de sartenes antiadherentes con tapa permite cocinar el huevo al vapor, logrando una textura tierna sin añadir grasas innecesarias”. También mencionó “la practicidad del microondas, siempre que se utilicen recipientes adecuados y se respete el tiempo de cocción, retirando la tapa para evitar accidentes por presión”.
Respecto a la conservación a largo plazo, la licenciada aclaró que el huevo puede congelarse, “aunque siempre sin cáscara para evitar que esta estalle por la expansión del contenido”. Si bien el huevo cocido puede frisarse, la experta señaló que “su textura suele alterarse”, por lo que recomienda este método, principalmente, “para preparaciones que luego serán procesadas, como rellenos o salsas”. La clave, según la profesional, “es planificar el uso que se le dará al alimento antes de someterlo a temperaturas bajo cero”.
La charla también abordó la evolución en las recomendaciones nutricionales. Menéndez recordó que, años atrás, “existía el mito de que el consumo de yemas elevaba el colesterol, una idea que ha sido superada por la ciencia actual. Hoy se promueve una alimentación variada y equilibrada, donde el huevo aporta saciedad y nutrientes esenciales”.
Además, destacó la diferencia entre los huevos de campo y los industriales, señalando que “la alimentación de las gallinas influye directamente en la calidad, el color de la yema y la resistencia de la cáscara”.