Cómo hablar de la muerte con los niños: Alejandra Kluga brindó recomendaciones para acompañar el duelo
La referente de Jano por Todos destacó la honestidad y la contención como ejes fundamentales ante una pérdida.
Hablar de la muerte con los niños es uno de los desafíos más complejos para las familias. Frente al deseo de evitarles el sufrimiento, muchos adultos dudan sobre qué decir, cómo responder a sus preguntas y de qué manera acompañarlos ante una pérdida. Sin embargo, la honestidad y la contención son fundamentales para transitar el duelo durante la infancia.
El tema fue abordado por Alejandra Kluga, integrante de Jano por Todos, durante su participación en Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, en el espacio de “Tandil Ciudad Compasiva”. Durante la entrevista, la referente reflexionó sobre la importancia de que los adultos revisen sus propios temores para poder acompañar a los más pequeños.
Kluga señaló que los niños están en contacto con la idea de la muerte desde edades tempranas, a través de juegos, películas y videojuegos. Sin embargo, la situación adquiere otra dimensión cuando la pérdida se vuelve cercana, ya sea por el fallecimiento de un familiar, una mascota o incluso ante la muerte de una planta.
En esos momentos, las familias suelen preguntarse cómo actuar y si es conveniente que los chicos participen de rituales de despedida, como los velorios o entierros. Según explicó la especialista, no existe una única respuesta, ya que las decisiones dependen de las creencias, la dinámica familiar y las necesidades de cada niño.
La importancia de responder con honestidad
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la necesidad de no evadir las preguntas infantiles. Cuando los adultos ocultan información o recurren a explicaciones que no reflejan la realidad, los chicos pueden completar los vacíos con su propia imaginación, lo que en ocasiones genera mayor angustia.
Por eso, la recomendación es decir la verdad con palabras sencillas y adecuadas a la edad, sin brindar explicaciones complejas ni adelantarse a preguntas que todavía no surgieron. Escuchar y responder con afecto permite que los niños expresen sus dudas y se sientan seguros para hablar de lo que les preocupa.
La especialista también destacó la importancia de acompañar los rituales de despedida cuando los niños participan de ellos, siempre con la presencia de adultos de confianza que puedan contenerlos. Comprender la muerte como parte de la vida y contar con un espacio para expresar las emociones puede contribuir a transitar la pérdida.
Cuando la muerte afecta a otro niño
El fallecimiento de un compañero o de otro niño puede generar un impacto particular. En esos casos, la muerte deja de asociarse únicamente con las personas mayores y puede despertar temor ante la posibilidad de que les ocurra lo mismo.
Kluga advirtió que también pueden aparecer sentimientos de culpa. Algunos chicos pueden creer, equivocadamente, que tuvieron responsabilidad en lo sucedido por una discusión, una pelea o palabras que pronunciaron antes del fallecimiento.
Reconocer y escuchar esas emociones resulta fundamental para acompañar el duelo, sin minimizar los temores ni juzgar las reacciones de los niños. En estos casos, la presencia de adultos que puedan brindar seguridad y ayudar a comprender lo ocurrido adquiere especial importancia.
El acompañamiento familiar y profesional
Ante situaciones complejas, la especialista remarcó que los padres no tienen que contar con todas las respuestas. El acompañamiento puede construirse en red, con la participación de familiares, docentes y profesionales de la salud mental cuando sea necesario.
La intervención de psicólogos puede resultar especialmente importante ante pérdidas traumáticas o cuando el fallecimiento involucra a un par. Pedir ayuda profesional es una herramienta para acompañar las necesidades emocionales de cada niño, teniendo en cuenta su edad, su madurez y las circunstancias de la pérdida.
La entrevista en Tandil Despierta dejó como mensaje central que el silencio no siempre protege. Hablar de la muerte con respeto, paciencia y sinceridad permite que los chicos encuentren un espacio seguro para expresar sus inquietudes y comprender lo que sucede a su alrededor.
En el marco de "Tandil Ciudad Compasiva", el intercambio también puso en valor la tarea de organizaciones como Jano por Todos, que contribuyen a visibilizar la importancia del acompañamiento en situaciones de vulnerabilidad. La reflexión invita a las familias y a la comunidad a incorporar estas conversaciones sin tabúes, con sensibilidad y disposición para escuchar.