Diego Bernardini: “La longevidad exige prepararnos para vivir mejor”
El doctor pasó por el desayuno de Tandil Despierta donde analizó los desafíos de la longevidad y el envejecimiento saludable.
En el marco del Octavo Congreso de Gerontología que se desarrolla en Tandil, el doctor Diego Bernardini participó en Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1. El médico de familia y máster en gerontología analizó los desafíos de una sociedad que vive cada vez más años y planteó la necesidad de transformar la salud, los entornos habitacionales y los vínculos sociales para mejorar la calidad de vida durante la segunda mitad de la vida.
Al referirse a esta etapa, Bernardini explicó que los 50 años representan una cifra simbólica en un contexto en el que la mediana edad se ha extendido considerablemente. “La percepción del paso del tiempo ha cambiado. Hoy transitamos una vida larga con múltiples transiciones, donde la arquitectura social tradicional, dividida en estudio, trabajo y jubilación, ha quedado desdibujada”, señaló. Además, destacó el vínculo personal y profesional que mantiene con Tandil desde hace años.
El especialista sostuvo que envejecer con autonomía, independencia y buena salud es posible, pero requiere tomar conciencia de los hábitos cotidianos. Si bien reconoció la influencia de la genética, remarcó la importancia del estilo de vida y de los avances colectivos que permitieron aumentar la expectativa de vida, como el saneamiento, la protección social, los antibióticos y las vacunas.
“La longevidad no es un logro individual, es un fenómeno colectivo”, afirmó Bernardini.
La preocupación por los tratamientos sin respaldo científico
Diego Bernardini también advirtió sobre la creciente mercantilización de la vejez y la proliferación de suplementos y terapias sin evidencia científica que prometen prolongar la vida de manera extraordinaria.
“Se está jugando con el miedo a la muerte y a la decrepitud”, alertó el médico. En ese sentido, pidió responsabilidad al comunicar los avances médicos y prevenir que las personas destinen dinero a tratamientos ineficaces o potencialmente perjudiciales.
El desafío de una sociedad que envejece
Al analizar la realidad demográfica local, el médico indicó que cerca del 20 por ciento de la población local tiene más de 60 años. Frente a ese escenario, consideró necesario revisar las políticas vinculadas al retiro laboral, adaptar los servicios sanitarios a las enfermedades crónicas y aprovechar las capacidades de las personas mayores.
“Existen atributos y capacidades que las personas desarrollan después de los 50 años que son un capital invaluable para la comunidad”, destacó Bernardini.
“Necesitamos una nueva narrativa y una cultura que deje de discriminar por edad, un prejuicio que nos afecta a todos, ya que nadie escapa al paso del tiempo”, reflexionó.
Hábitos saludables y vínculos sociales
Diego Bernardini manifestó su preocupación por el sedentarismo, el agotamiento laboral, los problemas de sueño asociados al uso excesivo de pantallas y la alimentación basada en productos ultraprocesados. Advirtió que estos factores podrían afectar la calidad de vida de las nuevas generaciones y remarcó la importancia de promover hábitos saludables desde edades tempranas.
En ese sentido, el doctor definió al movimiento físico como una herramienta fundamental para la longevidad. También destacó la importancia del descanso, la alimentación equilibrada y los espacios de encuentro.
“La soledad es un factor de riesgo”, afirmó Bernardini, quien mencionó la participación en centros comunitarios, clubes de lectura y encuentros cotidianos como formas de fortalecer los vínculos y el bienestar.
El cuidado de las personas mayores
Por último, el Gerontólogo abordó los desafíos que enfrentan las familias cuando una persona mayor necesita asistencia permanente. Explicó que recurrir a una residencia puede generar culpa, pero que, cuando se requiere ayuda constante para las actividades básicas, la institucionalización puede ser una alternativa adecuada.
“El cuidado es un arte y una vocación que requiere preparación”, sostuvo el especialista. Además, llamó a buscar acompañamiento profesional y a reconocer que el bienestar de quienes cuidan es tan importante como el de quienes reciben atención.
“No debemos convertirnos en padres de nuestros padres, sino acompañarlos, pedir ayuda profesional y entender que el bienestar de quien cuida es tan importante como el de quien es cuidado”, concluyó.