El desfibrilador como una herramienta de prevención para una ciudad cardioprotegida
El doctor Iñaki Gilabert, presidente de la Asociación Marcapasos Tandil, destacó la importancia de la instalación de aparatos en instituciones locales y subrayó el valor de la cadena de la vida para reducir la mortalidad por muerte súbita.
La prevención cardiovascular es un pilar fundamental para el bienestar de la comunidad y, en este sentido, la instalación de desfibriladores externos automáticos (DEA) en espacios públicos y privados debería formar parte de una prioridad sanitaria.
Durante su participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el doctor Iñaki Gilabert, médico generalista y presidente de la Asociación Marcapasos Tandil, profundizó sobre el impacto de estos dispositivos en la supervivencia ante eventos cardíacos inesperados.
La Asociación Marcapasos Tandil, una institución con 50 años de trayectoria y miembro de Mesa Solidaria, trabaja de manera constante para mejorar la infraestructura cardiovascular de la ciudad.
Recientemente, la entidad concretó la donación de un desfibrilador externo automático para el Teatro del Fuerte. Según explicó el profesional, esta iniciativa “se enmarca en un esfuerzo colectivo para transformar a Tandil en una ciudad cardioprotegida, un objetivo que se impulsa desde la reglamentación vigente desde el año 2015 y que busca asegurar la presencia de estos equipos en lugares de alta concurrencia o considerados de riesgo”.
El médico enfatizó que el desfibrilador “no es un elemento aislado, sino un eslabón clave dentro de lo que se denomina la cadena de la vida”. Esta secuencia de acciones comienza con la asistencia inmediata al paciente, el llamado urgente a los servicios de emergencia —como el 107 o los bomberos— y la realización de maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Gilabert aclaró que el uso del DEA “no reemplaza la capacitación en primeros auxilios, sino que la complementa, siendo fundamental que los ciudadanos sepan cómo actuar ante el caos que genera una emergencia médica”.
En relación con la muerte súbita, el especialista detalló que se trata de un evento que puede afectar a cualquier persona, incluso a quienes no presentan patologías previas conocidas. En la Argentina, se registran aproximadamente 50.000 muertes súbitas al año.
Ante este escenario, “el desfibrilador actúa como un dispositivo inteligente capaz de analizar el ritmo cardíaco y, si es necesario, aplicar una descarga eléctrica para resetear el corazón”, explicó.
El doctor Iñaki Gilabert destacó que, “si estas maniobras se realizan correctamente dentro de los tres minutos posteriores al evento, las probabilidades de sobrevida pueden alcanzar entre el 60 y el 70 por ciento”.
Para ilustrar la eficacia de esta herramienta, el médico recordó un caso ocurrido el año pasado en la intersección de las calles Alem y Belgrano. Un hombre de 59 años sufrió un episodio de muerte súbita al descender de un colectivo. Gracias a la rápida intervención de los transeúntes, la llegada de los bomberos con un desfibrilador donado por la asociación y el posterior traslado al servicio de hemodinamia, el paciente logró salvar su vida.
“Este ejemplo subraya cómo la coordinación entre la comunidad, los equipos de emergencia y la tecnología disponible marca una diferencia sustancial en el pronóstico de los pacientes”, destacó el profesional.
El mantenimiento de estos equipos representa un desafío económico constante para la Asociación Marcapasos Tandil. Cada dispositivo tiene un costo aproximado de 2 millones y medio de pesos, a lo que se suman los gastos de reposición de parches y baterías, que tienen una vida útil de cinco años.
Por ello, la institución invita a la comunidad a colaborar a través de bonos contribución o sumándose como socios. Los interesados pueden acercarse a la sede ubicada en la calle Alem 1510 o comunicarse al teléfono 2494 628281 para obtener más información sobre cómo apoyar esta causa solidaria.
La concientización sobre la importancia de los chequeos médicos y la formación en RCP ha crecido notablemente en Tandil. Clubes deportivos, instituciones educativas y diversos espacios públicos han comenzado a integrar estos dispositivos en sus instalaciones.
El doctor Iñaki Gilabert valoró el compromiso de los voluntarios que integran la asociación, quienes trabajan de manera ad honorem para sostener estas acciones. La meta es clara: continuar equipando a la ciudad para que, ante cualquier eventualidad, la respuesta sea rápida, eficiente y, sobre todo, capaz de salvar vidas.
Finalmente, el presidente de la Asociación Marcapasos Tandil reiteró que “nadie está exento de sufrir un evento cardíaco, por lo que la preparación ciudadana es la mejor estrategia de prevención. La tecnología, cuando es acompañada por el conocimiento y la solidaridad, se transforma en una herramienta poderosa para proteger a la comunidad”, apuntó.
Con la reciente instalación en el Teatro del Fuerte, la asociación reafirma su compromiso de seguir trabajando para que cada rincón de la ciudad cuente con los recursos necesarios para enfrentar una emergencia cardiovascular con éxito.