Iosfa Tandil: denunciaron despidos y cierre de la atención presencial
El cierre de la delegación local dejaría a 15 trabajadores sin empleo y afectaría a más de 6.000 afiliados.
La incertidumbre crece entre los trabajadores de la delegación local de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (Iosfa) ante el inminente cierre de las oficinas, previsto para el próximo 30 de noviembre.
Durante una entrevista en Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, Rubén Chía, delegado del personal, junto a Lourdes Battistelli y Mónica Díaz, expusieron la situación que atraviesan los 15 empleados y las consecuencias que podría tener la decisión para los afiliados.
Las notificaciones y la incertidumbre laboral
El conflicto se profundizó el pasado viernes, cuando los trabajadores recibieron notificaciones oficiales fuera del horario laboral. Según explicaron, ocho empleados fueron informados de que se desconocía su condición de planta permanente y pasarían a ser considerados contratados, mientras que al resto se le comunicó la finalización de su vínculo laboral a fines de noviembre.
Los afectados cuestionaron la decisión porque, según denunciaron, no contempla indemnizaciones ni alternativas de reubicación, una situación que deja a 15 familias frente a un escenario de incertidumbre económica y laboral.
El impacto sobre los 6.200 afiliados
Más allá de la continuidad de los puestos de trabajo, Lourdes Battistelli advirtió sobre las consecuencias que tendrá el cierre para los 6.200 afiliados que dependen de la delegación de Tandil.
Desde su experiencia en la mesa de entrada, explicó que la atención presencial cumple un papel fundamental para quienes atraviesan enfermedades crónicas u oncológicas y necesitan acompañamiento para resolver trámites y acceder a prestaciones.
En ese sentido, sostuvo que la eliminación de las oficinas dificultará el acceso a los servicios, especialmente para las personas mayores o quienes no cuentan con conocimientos y herramientas para realizar gestiones mediante plataformas digitales.
Los reclamos por los recortes en las prestaciones
Durante la entrevista, Mónica Díaz también hizo referencia al deterioro de los servicios que brinda la obra social. Señaló que, pese a que los afiliados cumplen regularmente con sus aportes, durante el último año se registraron importantes recortes en las prestaciones.
Entre las dificultades mencionó problemas en la provisión de medicamentos y en la cobertura de cirugías de mayor complejidad, situaciones que profundizan el malestar de los beneficiarios.
La situación administrativa de los trabajadores
Otro de los aspectos planteados fue la situación contractual del personal. Los empleados denunciaron que, aunque en 2023 fueron reconocidos como trabajadores de planta permanente, esa condición no se habría formalizado mediante los contratos correspondientes. Además, señalaron que algunos integrantes del equipo acumulan entre 10 y 23 años de antigüedad bajo distintas modalidades de contratación.
Como ejemplo de esta problemática, mencionaron casos de trabajadoras que se jubilaron después de décadas de servicio sin haber obtenido el reconocimiento formal de su condición laboral.
La importancia de Tandil para el sistema militar
Los representantes también señalaron que el cierre resulta especialmente preocupante por las características de la ciudad. Tandil cuenta con dos unidades militares y tiene previsto recibir los aviones F-16 entre 2027 y 2028. En ese contexto, plantearon interrogantes sobre cómo se garantizará la atención sanitaria del personal militar y sus familias si deja de funcionar la delegación local.
Las gestiones para frenar el cierre
En este panorama, los trabajadores comenzaron a impulsar distintas acciones para visibilizar el conflicto. Solicitaron el acompañamiento de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), recurrieron al Concejo Deliberante y comenzaron una campaña de recolección de firmas. También anticiparon que buscarán reunirse con el intendente para que el tema sea considerado una preocupación prioritaria de la agenda política local.
A su vez, convocaron a la familia militar y a los afiliados a acompañar el reclamo. La comunidad comenzó a expresar su respaldo mediante la firma de petitorios y la difusión de un código QR que permite adherir al pedido.
La preocupación por el futuro de la atención
Finalmente, los trabajadores advirtieron que la eventual derivación de los afiliados al sistema público de salud podría incrementar la demanda sobre hospitales que ya afrontan una importante carga de atención.
También manifestaron su preocupación por la falta de explicaciones oficiales sobre los motivos de la reestructuración y el funcionamiento que tendrá la nueva estructura de la obra social, que absorbería solamente a una parte del personal a nivel nacional.
Con el 30 de noviembre como fecha prevista para el cierre, los 15 trabajadores aseguraron que continuarán con las gestiones y medidas de visibilización para intentar revertir la decisión. Su reclamo apunta tanto a defender sus fuentes laborales como a preservar un espacio de atención que consideran fundamental para miles de afiliados de Tandil y la región.