Madre e hija, unidas por la misma pasión
En la víspera de una nueva celebración por el Día de la Madre, Laura Gaudelli y Aída Quinteros compartieron un emotivo recorrido por su trayectoria profesional, el vínculo que las une y los desafíos de mantener una familia unida a pesar de las distancias geográficas.
La historia de Aída Quinteros y su hija, Laura Gaudelli, es un testimonio de perseverancia, talento y una pasión compartida que ha trascendido generaciones.
Aída, con 81 años de edad y una vitalidad que sorprende a quienes la rodean, ha dedicado seis décadas de su vida al arte de la peluquería. Su camino comenzó a los 16 años, forjando una carrera que la llevó a ser campeona nacional en diversas competencias de peinado, color y corte, consolidándose como una referente en el rubro.
Por su parte, Laura creció rodeada de tijeras y clientas, absorbiendo el oficio desde su infancia. "Yo nací en una peluquería prácticamente; las clientas me tenían a upa y me daban la mamadera", recordó durante la entrevista en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1.
Aunque en su juventud exploró otras facetas, como el teatro y la carrera de azafata, finalmente encontró en la peluquería su verdadera vocación, profesión que ejerce con dedicación desde hace 32 años.
El nombre de su actual espacio comercial, "Más loca que tu madre", surgió de una anécdota familiar cargada de humor. Según relató Laura, buscaban una denominación que las representara al instalarse en Tandil, y tras varias propuestas, surgió la frase. Ante la ocurrencia, Aída respondió con picardía: "pero Laura, la loca soy yo", sellando así la identidad del negocio que hoy comparten con orgullo en la ciudad.
La relación entre ambas es dinámica y cercana, marcada por la complicidad propia de quienes trabajan juntas. A pesar de las diferencias generacionales y los consejos que Laura suele darle a su madre sobre las tendencias actuales, el respeto y la admiración mutua son los pilares que sostienen su vínculo.
"Ella es mi amiga, mi compañera, mi todo", expresó con emoción una de sus hijas desde Miami, a través de un mensaje grabado que sorprendió a las invitadas durante el programa.
El impacto de esta unión familiar se extiende más allá de las fronteras argentinas. La familia cuenta con integrantes viviendo en distintos puntos del mundo, como Mallorca, Australia y Miami, lo que añade una capa de complejidad emocional a la celebración del Día de la Madre.
Sin embargo, la tecnología y el esfuerzo constante por mantener el contacto permiten que la distancia se sienta menos profunda, fortaleciendo los lazos afectivos que definen a este clan.
Un aspecto curioso de su trayectoria es la conexión con la familia de Ricardo Montaner. La otra hija de Aída está casada con uno de los hijos del popular cantante.
La llegada a Tandil marcó un nuevo capítulo en la vida de Laura y su marido, Alejandro. Tras un reencuentro fortuito hace 27 años, la pareja consolidó una historia de amor que hoy se traduce en una vida compartida en la ciudad, a la cual definen como su lugar en el mundo.
La perseverancia de Alejandro, quien también aprendió el oficio de peluquero gracias a las enseñanzas de Aída, ha sido fundamental para integrar este equipo de trabajo familiar.
Durante la charla, se escucharon mensajes de afecto de sus hijos y seres queridos, incluyendo a Héctor Montaner, quien destacó el rol de Aída como una figura materna en su vida. Estos gestos de cariño subrayan la capacidad de Aída para trascender su rol biológico y convertirse en un referente para quienes la rodean, demostrando que la maternidad se manifiesta en múltiples formas y vínculos.
Finalmente, la entrevista cerró con un mensaje de esperanza y reconocimiento para todas las madres. En un mundo donde la movilidad geográfica es cada vez más frecuente, Laura y Aída representan a tantas familias que, a pesar de tener seres queridos lejos, mantienen viva la llama del amor y la unión.
Su historia es una invitación a valorar el tiempo compartido y a celebrar la pasión que, como en su caso, logra unir a una madre y a una hija a través de los años.