María Piñeiro explicó el rol de las ciudades compasivas
La referente de Tandil Ciudad Compasiva destacó el acompañamiento comunitario ante la enfermedad.
La licenciada en Psicología María Piñeiro participó de una entrevista en Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, donde explicó los fundamentos de las ciudades compasivas y la importancia de construir redes comunitarias para acompañar a quienes atraviesan enfermedades, situaciones de vulnerabilidad o el final de la vida.
El movimiento propone que el cuidado no sea una responsabilidad exclusiva de los profesionales de la salud o de las instituciones, sino un compromiso compartido por toda la comunidad. Según explicó la especialista, las necesidades que aparecen ante una enfermedad son múltiples y exceden la atención médica.
Piñeiro describió esta perspectiva como una nueva etapa en la concepción de la salud, basada en la participación activa de la sociedad. La propuesta no busca reemplazar las políticas públicas ni la atención sanitaria, sino complementarlas mediante redes de acompañamiento y contención.
Cuidar a quienes cuidan
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la necesidad de acompañar a los cuidadores primarios, que muchas veces asumen en soledad la atención de un familiar enfermo y enfrentan un importante desgaste físico y emocional.
La psicóloga advirtió que, en ocasiones, quienes cuidan sienten culpa cuando intentan retomar sus actividades cotidianas o tomarse un momento de descanso. La falta de apoyo y de herramientas puede profundizar ese agotamiento y afectar tanto al cuidador como a la persona que recibe los cuidados. Por eso, remarcó la importancia de "cuidar a los que cuidan" y de reconocer que el acompañamiento también requiere espacios de descanso, escucha y distribución de responsabilidades.
La profesional también señaló que las personas atraviesan la enfermedad de distintas maneras: algunas expresan constantemente sus necesidades, mientras que otras intentan evitar preocupaciones a sus seres queridos y ocultan lo que les sucede.
Frente a esas situaciones, las ciudades compasivas buscan fortalecer los vínculos y facilitar el acceso a los recursos disponibles, incluidos los equipos de cuidados paliativos, sin sustituir la intervención de los especialistas.
La importancia de hablar sobre la muerte
Otro de los temas abordados fue la necesidad de naturalizar el final de la vida y dejar de considerarlo un asunto del que no se debe hablar.
Para María Piñeiro, conversar sobre la muerte permite expresar deseos, compartir temores y acompañar mejor a quienes atraviesan una enfermedad avanzada o una pérdida. "Vivimos en sociedades donde todavía es un tema tabú, donde hablarles a los chicos de la muerte es tabú. Poder naturalizarla y saber de qué se trata nos permite acompañarnos mejor", sostuvo.
La referente de Tandil Ciudad Compasiva explicó que hablar sobre el final de la vida no significa anticiparlo, sino generar condiciones para transitarlo con menos incertidumbre. Poner en palabras las preferencias personales también puede ayudar a las familias a comprender los deseos de sus seres queridos y evitar decisiones atravesadas por la culpa o la falta de información.
En ese sentido, señaló que la tendencia a alejarse de aquello que provoca dolor puede profundizar la soledad cuando una enfermedad o una pérdida se hacen presentes.
Emociones, enfermedad y acompañamiento
Piñeiro también se refirió a las preguntas que surgen ante una enfermedad y a la tendencia de algunas personas a buscar una relación directa entre sus emociones, sus conflictos personales y el origen de sus dolencias. "Yo esto lo escucho constantemente en el consultorio: el peso de las emociones y la culpa que aparece", comentó.
La especialista planteó que el sufrimiento humano es complejo y que no siempre admite explicaciones lineales. En ese marco, destacó la importancia de reconocer las emociones y aceptar que existen circunstancias que no pueden controlarse por completo.
Tandil y las redes comunitarias
Por último, María Piñeiro valoró las iniciativas que se desarrollan en Tandil para promover una cultura del cuidado, con actividades de sensibilización en escuelas, espacios juveniles y ámbitos empresariales.
El objetivo es que la comunidad cuente con herramientas para acompañar situaciones de enfermedad, pérdida y vulnerabilidad, y que las personas no deban atravesarlas en soledad.
"Tandil, ciudad compasiva, es un espacio donde entendemos que, cuanto más compartimos estas realidades, más libres nos sentimos", concluyó la psicóloga.
La propuesta invita a fortalecer los lazos sociales y a comprender que el cuidado es una responsabilidad colectiva, especialmente en los momentos de mayor fragilidad.