Néstor Auza impulsó un convenio para digitalizar el campo y capacitar a pequeños productores
El titular de la Federación Agraria local destacó la importancia del acuerdo firmado con el Ministerio de Desarrollo Agrario para integrar tecnología de punta, como drones e inteligencia artificial, en los procesos productivos de la región.
El médico veterinario y titular de la Federación Agraria filial Tandil, Néstor Auza, estuvo en el desayuno de Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1. el excretor de la Unicen brindó detalles sobre el alcance de una alianza estratégica alcanzado con el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, orientado a la transformación digital del sector productivo local.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailExplicó que este pacto que se gestó tras un análisis profundo sobre las aplicaciones reales de las denominadas Agtech en el día a día del productor. Según señaló, uno de los eslabones más críticos en la cadena de producción actual es la capacitación, especialmente para los pequeños y medianos productores que, aunque tienen la tecnología a disposición, a menudo encuentran dificultades para adoptarla de manera efectiva en sus campos.
En ese sentido, remarcó que la iniciativa no solo busca beneficiar a los propietarios, sino también a sus hijos y a los trabajadores rurales. "Planteamos la alternativa de construir una posibilidad real para capacitar a los productores e hijos de productores", afirmó, subrayando que la extensión tradicional está en un proceso de transformación hacia la profundización de datos e indicadores regionales.
El papel de la Facultad de Ciencias Exactas
Un punto central del proyecto es la colaboración con la Facultad de Ciencias Exactas de la Unicen. Auza destacó que, en el contexto actual, ya no alcanza solo con el aporte de la agronomía o la veterinaria. La digitalización y la conectividad demandan un conocimiento técnico que reside en las ciencias de la computación para poder procesar la enorme cantidad de información que genera el campo moderno.
El titular de la Federación Agraria manifestó que acudieron a dicha institución para trabajar en una idea concreta que permita a los técnicos del INTA y a los productores reconvertirse. Según su visión, el organismo nacional de tecnología agropecuaria necesita adaptarse a los tiempos que corren, donde las empresas multinacionales vuelcan innovaciones a un ritmo que las instituciones públicas deben acompañar para no quedar rezagadas.
"La Facultad de Ciencias Exactas hoy es clave para esto", sentenció Néstor Auza, al tiempo que explicó que el objetivo es simular procesos productivos en aulas. Esto permitiría, por ejemplo, enseñar el manejo de un tambo robótico o la programación de una cosechadora mediante software especializado antes de llevarlo a la práctica en el terreno.
Drones, inteligencia artificial y computación cuántica
Sorprendió al describir los avances que ya se están implementando en el sector, como el uso de drones para el pesaje de animales. Explicó que, mediante inteligencia artificial y algoritmos de repetición de datos, un dron puede sobrevolar un lote y, a través de fotos laterales y posteriores, calcular el peso de un ternero con un margen de error de apenas el cinco por ciento, sin necesidad de mover al animal.
También se refirió a la llegada de la computación cuántica, que permitirá procesar datos con una rapidez y complejidad inéditas. "Las computadoras van a empezar a hacer computación cuántica para sumar más tecnología y capacidad de repetición de datos", señaló. Esta evolución facilitará la toma de decisiones basadas en indicadores precisos, transformando la manera en que se gestionan las pasturas o se detectan problemas de salud en el ganado de forma remota.
No obstante, advirtió sobre la necesidad de generar aplicaciones nativas. Auza argumentó que los datos de sistemas productivos de otros países, como Estados Unidos o España, no siempre son aplicables a la realidad local. Por ello, consideró fundamental que las instituciones de ciencia y tecnología argentinas produzcan sus propios datos e historias tecnológicas para que las herramientas sean realmente útiles y económicas para el pequeño productor.
Nodos de innovación y liderazgo regional
Para operativizar estos avances, Auza propuso la creación de nodos de innovación. Estas figuras buscan reunir a productores, empresarios, científicos y al sector político para abordar problemas específicos y garantizar que las soluciones tengan un impacto económico real. "Muchas veces el sistema científico está muy lejos de la práctica", observó, insistiendo en que la ciencia debe diseñarse en función de la demanda del sector productivo.
El proyecto tiene una ambiciosa visión regional que involucra el corredor de la Ruta 226, integrando a las ciudades de Tandil, Azul y Balcarce. Auza destacó que Tandil debe ser el epicentro de este proceso debido a su dotación tecnológica y la presencia de la Unicen. "Tandil tiene que conducir regiones que se formen en base a demandas productivas, crecimiento económico regional y alternativas de comercialización", sostuvo.
Finalmente, el médico veterinario hizo hincapié en que la adopción de estas tecnologías es inevitable para mantener la competitividad. Mencionó que incluso en sectores como la venta de maquinaria o automóviles, la capacitación es urgente. "O adoptamos la tecnología o nos va a pasar por arriba", concluyó, remarcando que el objetivo final es mejorar las condiciones de vida de la gente a través de un entorno productivo más eficiente y moderno.
"La tecnología resuelve muchos problemas de producción y para las grandes cadenas es importante, pero el pequeño productor necesita desmenuzar su cadena para ganar competitividad".
Con la firma de este convenio y la posible incorporación del INTA Balcarce al programa, se espera que miles de hectáreas en la región comiencen a transitar un camino de modernización sin precedentes, consolidando a Tandil como un referente en la integración de ciencia y campo.