Qué implica ser garante en un contrato de alquiler y cuáles son los riesgos legales
El abogado Pablo Acosta analizó en Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, las implicancias, responsabilidades y los alcances legales de actuar como fiador en un contrato de locación, subrayando la importancia de comprender el deber de confianza que conlleva esta figura.
La figura del garante en un contrato de alquiler es, ante todo, un ejercicio de confianza. Según explicó el doctor Pablo Acosta en Tandil Despierta, programa emitido por Eco TV y Tandil FM 104.1, esta responsabilidad suele recaer en amigos o familiares cercanos, aunque conlleva implicancias legales que muchas veces no se dimensionan al momento de la firma.
El especialista definió la fianza como un compromiso donde el fiador responde ante el incumplimiento del deudor principal. "Decimos que hay problemas cuando el inquilino no tiene un comportamiento correcto y no cumple con lo asumido. Entonces, el garante tiene que hacerse cargo de situaciones a veces no deseadas", advirtió Acosta.
En cuanto a las modalidades, Acosta detalló que existen diversos tipos de respaldos. Históricamente se utilizaba la garantía propietaria, pero en la actualidad el recibo de sueldo se ha convertido en la opción más frecuente por su agilidad. Sin embargo, el abogado subrayó que esta última es una herramienta versátil que también presenta desafíos, ya que su validez depende de la estabilidad laboral del fiador y de la seriedad de la empresa empleadora.
La figura del deudor solidario
Uno de los puntos centrales del análisis fue la diferencia entre las modalidades de fianza. El doctor Pablo Acosta aclaró que, en la mayoría de los contratos actuales, se utiliza la cláusula de fiador liso y llano, solidario o principal pagador. "El deudor solidario es aquel que responde siempre y en toda situación. No es necesario ni siquiera intimar previamente al inquilino", explicó.
Por el contrario, el fiador simple cuenta con dos beneficios legales fundamentales: el beneficio de división de la deuda y el de excusión. Este último implica que el acreedor debe agotar primero todas las instancias de ejecución contra el locatario antes de poder avanzar sobre el patrimonio del garante. No obstante, el profesional insistió en que, al firmar como fiador solidario, la persona asume todos los riesgos, incluyendo el pago del canon locativo, impuestos, expensas y tasas municipales.
Respecto a la protección del inmueble, el abogado aclaró que la afectación como vivienda, familiar. antiguamente conocida como bien de familia no sirve como escudo si la fianza fue contraída con anterioridad. "La afectación tiene que ser anterior a cualquier tipo de evento o contingencia", señaló, recomendando además certificar las firmas ante escribano para otorgar fecha cierta al documento.
¿Es posible renunciar a la garantía?
Ante la consulta sobre cómo desvincularse del contrato si el locatario demuestra falta de responsabilidad, el doctor Acosta fue tajante: "Lamentablemente, estás afectado como garante, salvo que logres un acuerdo con el propietario para sustituir la garantía". El compromiso se mantiene vigente hasta el vencimiento del acuerdo, a menos que existan deudas pendientes.
Un punto clave que destacó el especialista es la situación de las prórrogas contractuales. Si el contrato vence y se realiza una renovación sin que el garante sea notificado o preste su conformidad, este queda liberado automáticamente de sus obligaciones. Finalmente, el abogado sugirió considerar las cauciones financieras ofrecidas por entidades bancarias como una alternativa moderna para evitar comprometer a terceros en este tipo de acuerdos.