Sebastián Di Nucci analizó el crecimiento y la identidad de Tandil
El consultor destacó la calidad de vida y la articulación público-privada como claves para el futuro.
Durante el espacio del desayuno de Tandil Despierta, el consultor Sebastián Di Nucci compartió su visión sobre el presente y el futuro de la ciudad. Al ser consultado sobre el concepto de identidad local, planteó que ser tandilense trasciende el lugar de nacimiento y se vincula más con una actitud proactiva hacia el entorno. “Cuando uno piensa en presentarse, puede hacerlo desde el currículum o desde lo que hace, pero lo más interesante es pensar quién nos gustaría ser”, sostuvo.
En este sentido, el entrevistado destacó que Tandil ha experimentado una profunda transformación en las últimas dos décadas. Al comparar la realidad actual con la de hace 25 años, subrayó que la ciudad creció de manera exponencial y consolidó sectores que antes eran incipientes, como el turismo y la construcción. “Es otra ciudad distinta. Cuando empezamos a trabajar, había muy pocos complejos de cabañas y el concepto de barrios cerrados era algo que todavía generaba dudas en la comunidad”, recordó.
Por otra parte, hizo hincapié en que, más allá de los indicadores económicos, el desafío para Tandil radica en preservar su esencia. “La calidad de vida es lo que no tenemos que negociar. Es cierto que puede significar cosas distintas para cada uno, pero hay una base que debemos preservar para que quienes eligen vivir aquí, estudiar o emprender sigan encontrando un lugar con proyección”, afirmó.
La articulación como motor de desarrollo
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la importancia de la colaboración entre los sectores público y privado. Sebastián Di Nucci puso como ejemplo el funcionamiento histórico del Instituto Mixto de Turismo, donde la articulación permitió potenciar los recursos y consolidar una marca de ciudad sólida. “No es fácil, pero unidos somos más fuertes. Me ha tocado trabajar en grupos asociativos, como el de 14 farmacias de la ciudad, y la clave siempre estuvo en priorizar el objetivo común por sobre el individualismo”, explicó.
Asimismo, el titular del Grupo Bases enfatizó que el progreso no debe ser fruto del azar, sino de una planificación conjunta. “Está buenísimo que vengan capitales y empresas, pero siempre debemos preguntarnos para qué hacemos las cosas. En esa última pregunta es donde debemos pensar el Tandil que queremos para nuestros hijos y nietos”, reflexionó.
Sobre el cambio generacional en las empresas locales, Di Nucci valoró la incorporación de nuevas ideas y profesiones, muchas de ellas provenientes de jóvenes formados en la zona. No obstante, advirtió que la renovación es un desafío constante para cualquier actor económico. “No hay que mirar tanto hacia afuera para buscar culpables. Primero debemos evaluar si hicimos lo que teníamos que hacer y si nos adaptamos a los tiempos, como lo han hecho los medios de comunicación o los nuevos emprendimientos que vemos surgir constantemente”, concluyó.