Tandil 2050 lanza un ciclo de entrevistas para comenzar a diseñar hoy la ciudad del futuro
Con la conducción de Rodrigo Rotonda, el nuevo ciclo reunirá distintas voces de la comunidad para conversar sobre los desafíos que enfrenta Tandil de cara a las próximas décadas. Educación, salud, ambiente, transporte, infraestructura e inclusión serán algunos de los ejes de una propuesta que busca transformar el crecimiento en desarrollo planificado y construir una visión compartida hacia 2050.
El proyecto Tandil 2050 surge como una inquietud personal de Rodrigo Rotonda, motivada por su rol de padre y el deseo de construir un entorno próspero para las futuras generaciones. Según explicó en el programa Tandil Despierta, transmitido por Eco TV y Tandil FM 104.1, la meta no es un lanzamiento político, sino trazar una hoja de ruta que permita al municipio salir de la inercia y proyectarse con metas claras.
Como tandilense, observó un presente complaciente que exige una acción decidida para evitar el estancamiento. “Yo vengo del ámbito privado y quiero un Tandil en el cual pueda desarrollar negocios exitosos en una localidad próspera, linda y segura”, afirmó. Rodrigo Rotonda sostuvo que, para lograr este propósito, resulta clave la interacción entre el sector privado, el Estado y el tercer sector, integrado por universidades, colegios profesionales y organizaciones no gubernamentales.
La importancia de la planificación estratégica
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la necesidad de abandonar la improvisación. Rotonda comparó la gestión urbana con la figura de un expedicionario: aquel que tiene un rumbo claro, sabe adónde dirigiéndose y qué obstáculos sortear, a diferencia del aventurero que se deja llevar por el viento. En este sentido, subrayó que, aunque las administraciones tengan mandatos de cuatro años, la comunidad requiere una visión a 15 años para abordar problemas de raíz.
La iniciativa busca definir un propósito colectivo. “No solo es cuestión de querer, sino de necesitar”, señaló, al remarcar la importancia de identificar las demandas reales de la población más allá de parches superficiales. Para el dirigente, el crecimiento local debe gestionarse mediante indicadores precisos, de modo que la zona resulte atractiva para las inversiones sin caer en un desarrollo desordenado o azaroso.
Desafíos demográficos y de infraestructura
Durante la entrevista, se abordó la posibilidad de alcanzar los 500.000 habitantes para el año 2050. Aclaró que la cifra se planteó como hipótesis para desafiar el pensamiento convencional. “Es distinto decir que Tandil podría tener 500 000 habitantes a afirmar que los tendrá; al pararse desde la certeza, se empiezan a buscar las soluciones reales”, explicó. Este escenario exigirá una planificación profunda en materia de servicios, vivienda y salud.
En este último punto, destacó la urgencia de contar con prestaciones de alta complejidad que eviten el traslado de pacientes hacia Buenos Aires o Mar del Plata. Asimismo, reconoció que existen flagelos complejos, como la educación y el consumo de estupefacientes, que demandan abordajes preventivos antes que simples respuestas de contingencia.
Transcender las gestiones partidarias
Para Rodrigo Rotonda, el mayor desafío consiste en lograr que la propuesta supere los ciclos políticos. “Las cosas partidarias, si el espacio no las ejecuta después, no se hacen”, advirtió. Por ello, sugiere la creación de un órgano ejecutivo o una figura responsable que actúe como “guardián” del plan, garantizando el cumplimiento de los compromisos sin importar quién ocupe el gobierno. Como ejemplo, mencionó el plan maestro de desagües pluviales, demostrando que un trabajo técnico y consensuado sostiene su efectividad a través del tiempo.
Finalmente, reafirmó su compromiso con el ámbito privado y descartó aspiraciones a cargos públicos. Su intención, aseguró, es continuar impulsando el debate desde su rol ciudadano, promoviendo el compromiso de la comunidad para preservar la identidad, la calidad de vida y el carácter caminable y humano del distrito, pero con la mirada firme en el desarrollo a largo plazo.