La importancia de la salud bucal: por qué las visitas periódicas al odontólogo son fundamentales
La odontóloga Sofía Gómez Battaia destacó la necesidad de realizar controles dentales cada 6 meses para evitar complicaciones mayores, derribar mitos sobre el miedo al consultorio y adoptar hábitos de higiene correctos para preservar la dentadura natural.
La salud bucal es un pilar fundamental del bienestar general que, en muchas ocasiones, es postergado por los pacientes hasta la aparición de dolor.
En una reciente entrevista en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, la odontóloga Sofía Gómez Battaia subrayó que muchas patologías tienen su origen en la boca y que la prevención es la herramienta más eficaz para evitar tratamientos invasivos.
Uno de los puntos centrales de la charla fue la importancia de las visitas periódicas. Según la profesional, "asistir al consultorio cada 6 meses permite detectar afecciones en etapas tempranas, incluso cuando el paciente no percibe síntomas visibles. Si podemos prevenir, no vamos a llegar al punto de la extracción, donde quizás la persona está más asustada", explicó, haciendo hincapié en que el objetivo principal de la odontología moderna es preservar la pieza dentaria natural el mayor tiempo posible.
El rol de la prevención y la higiene diaria
La extracción dental debe ser considerada siempre como la última opción. La odontóloga enfatizó que, aunque existen alternativas como los implantes, “nada reemplaza la funcionalidad y la estética de un diente propio. Para mantener la boca sana, la higiene diaria es clave, pero debe realizarse de manera técnica y consciente. El uso de hilo dental o cepillos interdentales es indispensable, ya que el cepillo convencional no logra alcanzar todas las superficies entre los dientes, donde suelen originarse las caries”, describió.
Respecto a la técnica de cepillado, existe un mito muy extendido: la creencia de que ejercer más presión o utilizar cepillos duros garantiza una limpieza superior o dientes más blancos. Sofía Gómez Battaia desmintió esta idea, advirtiendo que el cepillado brusco genera desgaste en el esmalte y lesiones en las encías. "Cepillar fuerte no limpia mejor; al contrario, puede ser perjudicial", señaló, recomendando “el uso de cepillos de cerdas suaves y un mango recto para facilitar el acceso a las zonas posteriores de la boca”.
Consejos para un cuidado efectivo
Para lograr una higiene bucal óptima, la profesional brindó una serie de recomendaciones prácticas que los pacientes suelen pasar por alto:
En primer lugar, “el recambio del cepillo de dientes debe realizarse cada tres meses. Si el instrumento presenta las cerdas abiertas antes de ese tiempo, es una señal clara de que el paciente está aplicando una fuerza excesiva durante el cepillado”.
En segundo lugar, “el tiempo de higiene debe ser de aproximadamente dos minutos, asegurándose de cubrir todas las áreas de la cavidad bucal, no solo aquellas que son visibles al sonreír”.
Sobre el uso de enjuagues bucales y la limpieza de la lengua, la odontóloga sugirió cautela. Si bien el enjuague es un complemento útil, advirtió que “el cepillado agresivo de la lengua puede dañar las papilas gustativas y eliminar bacterias que cumplen una función beneficiosa”. En su lugar, recomendó el uso de limpiadores específicos si fuera necesario, siempre bajo criterio profesional.
Finalmente, la profesional recordó que la caries es una enfermedad multifactorial, vinculada estrechamente a la higiene y al consumo de hidratos de carbono. “Detectar una mancha blanca a tiempo es la diferencia entre un tratamiento sencillo y una complicación mayor”, advirtió.