Un canillita de Tandil frustró un intento de robo de su moto al defenderse con un fierro
Juan Curcio había sido interceptado por dos hombres en la calle Figueroa, a la altura de la exmetalúrgica.
Un intento de robo de su moto sufrió el canillita Juan Curcio mientras transitaba por calle Figueroa, a la altura de la exmetalúrgica, durante la madrugada del martes.
El hecho ocurrió cerca de las 5:30, mientras la víctima cumplía con su habitual jornada laboral, y al ser sorprendido por dos hombres a bordo de un utilitario decidió defenderse con un fierro que llevaba en el lugar donde transportaba los diarios.
El trabajador relató lo sucedido en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, donde detalló cómo logró evitar que le sustrajeran su vehículo de trabajo mediante una reacción defensiva.
Según el testimonio de Curcio, mientras circulaba por la calle Figueroa, poco antes de llegar a la zona de la exmetalúrgica, una camioneta tipo Partner se le cruzó en el camino. De inmediato, uno de los dos ocupantes descendió del rodado y, bajo amenazas, le exigió la entrega de su moto. Ante la sorpresa y la violencia de la situación, el canillita no dudó en utilizar un elemento de defensa que transportaba en su mochila.
"Yo ni sabía lo que me estaba pasando. Cuando me quieren robar la moto, agarro justo un fierro que llevo siempre en la mochila del diario", explicó el trabajador durante la entrevista.
Al intentar ser abordado por los delincuentes, Curcio reaccionó golpeando al agresor en la zona de la cabeza y el hombro. Tras el primer impacto, el segundo individuo bajó de la camioneta, pero también recibió un golpe por parte del repartidor, quien logró disuadir a ambos sujetos.
Lejos de amedrentarse, el canillita continuó con su defensa mientras los asaltantes intentaban huir del lugar. "Cuando se iban, agarré con el mismo fierro y le pegué al vidrio de la camioneta del costado y se lo rompí", relató Curcio sobre el desenlace del enfrentamiento.
A pesar de la tensión vivida, el trabajador aseguró que no sufrió heridas de gravedad y que, tras el altercado, los delincuentes se dieron a la fuga rápidamente.
Consultado sobre si realizó la denuncia correspondiente ante las autoridades policiales, el canillita manifestó su escepticismo basado en experiencias previas.
Según recordó, en un hecho anterior donde le sustrajeron otra motocicleta, “el proceso de investigación no arrojó los resultados esperados a pesar de haber aportado información sobre el paradero del rodado”. Por este motivo, en esta oportunidad decidió no radicar la denuncia formal.
Pese a peligrosidad del episodio, el canillita sostuvo que no siente miedo tras lo ocurrido y que continuará con su rutina laboral habitual.
El caso sirve como un llamado de atención sobre la inseguridad que afecta a los trabajadores que circulan en horarios de la madrugada, un segmento horario donde la presencia de patrullaje es fundamental para garantizar la tranquilidad de quienes comienzan su jornada antes del amanecer.