Melo acarició la gloria nacional y ahora define su futuro
El piloto tandilense Joaquín Melo finalizó subcampeón de la Clase 2 del Turismo Pista por segundo año consecutivo, en una definición cargada de dramatismo donde una falla mecánica frustró su chance de coronarse campeón, pese a una memorable remontada en la última carrera de la temporada. Tras el resultado, el deportista reflexiona sobre su carrera en la categoría y mira hacia nuevos horizontes.
Melo, al dialogar con "Último Bondi" de Eco, expresó la complejidad de asimilar el resultado de la última fecha. Reconoció el valor de ser subcampeón nacional por segunda vez consecutiva en una categoría con más de cien pilotos ranqueados, pero no ocultó el sabor amargo de haber estado tan cerca del título. "Estuvimos muy cerca y uno trata de buscar explicaciones del porqué, pero es difícil encontrarlos, sobre todo por lo que pasó el sábado", afirmó el piloto. La frustración se acrecentó debido a un imprevisto crucial que ocurrió en la serie clasificatoria. Melo venía liderando su manga, haciendo "todos los deberes" para asegurar una buena posición de largada en la final, lo que lo pondría delante de sus principales rivales por el campeonato. Sin embargo, a media vuelta del final, el motor se rompió, desatando una serie de consecuencias que complicarían severamente sus chances.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl desenlace en la serie: un golpe de mala fortuna
La rotura del motor en la serie significó un revés categórico. Melo explicó que al romperse el impulsor, debieron recurrir al motor de repuesto, lo que automáticamente conlleva una penalización de quince kilos de lastre. "Para el domingo teníamos todas en contra: largar desde el puesto treinta y cinco con motor de repuesto y quince kilos de lastre", detalló, lo que hacía la tarea casi imposible. La falla, según el tandilense, fue algo completamente inusual. En la primera clasificación del viernes, habían pinchado una goma, pero para el sábado el coche había sido "revivido", clasificando en sexto lugar, por delante de todos sus competidores directos. No obstante, en la serie "se termina saliendo la tapa de aceite", provocando la pérdida de presión y la posterior rotura. Melo describió el incidente como "algo inédito, algo que no pasaba una vez en un millón", subrayando que, a pesar de sus esfuerzos y los del equipo, la situación escapó a su control. La noche del sábado fue ardua, trabajando hasta la 1:30 de la mañana para reemplazar el motor y preparar el vehículo para la final, con la determinación de no rendirse.
La épica remontada que no alcanzó el objetivo
En la carrera final del domingo, a pesar de las adversas condiciones, Melo protagonizó una memorable remontada. "Pudimos avanzar muchísimo, pasamos veinticinco autos, quedamos a dos puestos de nuestro rival directo", relató, refiriéndose a Herrera, el eventual campeón. La proeza de superar tantos vehículos en la Clase 2 del Turismo Pista, una categoría con gran paridad, no fue poca cosa. Durante la carrera, el piloto tandilense mantuvo una comunicación constante por radio, lo que le permitió monitorear su posición y la de sus competidores. Percibió que se acercaba a Herrera, quien venía ralentizando el pelotón, y que otro coche, Santana, le estaba "cuidando las espaldas". Sin embargo, un toque recibido en una vuelta clave terminó por "sepultar" sus últimas esperanzas de alcanzar la cima. Aunque estuvo a punto de conseguir una hazaña épica, la carrera llegó a su fin y el milagro no se concretó. "Quizás con un 'quiter' más o con un par de vueltas más podríamos haber llegado a alcanzarlo, otra cosa pasarlo, ¿no?", reflexionó Melo, evidenciando la cercanía con el objetivo. "Faltó muy poquito. Una lástima, pero toca levantar la cabeza y mirar hacia adelante", afirmó.
Definiendo nuevos rumbos para el futuro
Recientemente, Melo mantuvo una charla con el presidente de la categoría, lo que podría estar relacionado con su futuro deportivo. Si bien no quiso revelar detalles específicos de esa conversación, sí dejó en claro una decisión importante. "La Clase 2 es una etapa terminada", sentenció el piloto, a pesar de reconocer que fueron "dos años superexitosos, aunque no lo podamos haber podido coronar con el título". Con la mira puesta en 2026 o 2027, el tandilense buscará "nuevos rumbos". Las opciones que maneja incluyen ascender a la Clase 3 del Turismo Pista o, incluso, dar el salto al Turismo Nacional, una de las categorías más importantes del automovilismo argentino. Sin embargo, Melo prefiere tomarse un tiempo antes de decidir. "Ni hoy, ni mañana, ni esta semana es momento de tomar alguna decisión sobre qué vamos a hacer, vamos a esperar un poco que baje la espuma", concluyó. La próxima etapa de su carrera se definirá con calma, evaluando las distintas posibilidades para un piloto que, a pesar de no haber logrado el título, demostró estar en la élite del automovilismo nacional.