Un gesto de amor que devuelve la salud: la historia de Sandra y Regina
Sandra Fraifer padecía una insuficiencia renal hereditaria y su calidad de vida se había deteriorado gravemente durante el último año. Ante la urgencia, su amiga de toda la vida, Regina Usandizaga, no dudó en ofrecerle un riñón para salvarla. Tras una exitosa cirugía realizada el pasado 22 de diciembre, ambas compartieron su emotivo testimonio y resaltaron la importancia de la donación de órganos entre vivos.
En diálogo con La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, Sandra y Regina relataron los detalles de una decisión que cambió sus destinos para siempre. La intervención quirúrgica se llevó a cabo en el Instituto de Trasplante y Alta Complejidad (ITAC), marcando el cierre de un año difícil y el comienzo de una nueva etapa llena de esperanza para ambas familias tandilenses.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSandra, quien es médica de profesión, convivía con el antecedente de una enfermedad renal que afectó a varios integrantes de su rama materna. Si bien la falla fue leve durante casi ocho años, el impacto del COVID-19 en el 2020 aceleró el proceso degenerativo. Para el 2025, la situación se volvió crítica, limitando su capacidad para realizar deportes y afectando su rutina diaria con náuseas, cefaleas y edemas constantes que mermaron su salud.
La propuesta de Regina, psicopedagoga y compañera de Sandra desde primer grado, nació de forma espontánea durante una cena. "Como ella conocía la historia de mi familia, sabía que el trasplante era una opción y me dijo: 'Yo te lo doy'", recordó la doctora Fraifer. A pesar de estar en la lista de espera del Incucai, la compatibilidad y la firme determinación de su amiga aceleraron los tiempos legales y médicos para concretar la operación.
La cirugía se realizó de manera simultánea el 22 de diciembre. Regina ingresó primero al quirófano y, poco después, fue el turno de Sandra. El equipo médico destacó la vitalidad del órgano trasplantado, que comenzó a funcionar inmediatamente después de ser conectado. "Mejoré de una manera impresionante; tengo todos los laboratorios normales y recuperé funciones básicas", expresó la médica con profunda emoción.
Un vínculo inquebrantable que trasciende la cirugía
Regina explicó que su decisión fue tomada de forma individual, aunque luego recibió el apoyo incondicional de su marido y sus hijos. "No hacía falta esto para que nos sintiéramos hermanas", señaló durante la entrevista, minimizando el riesgo personal frente al bienestar de su amiga. Para ella, el acto fue una entrega solidaria que fluyó con naturalidad gracias a una vida compartida desde la infancia en Tandil.
El apoyo del entorno fue fundamental para atravesar el proceso. Durante el día de la intervención, una multitud de amigos y familiares viajaron para realizar el aguante en la puerta del centro médico. La unión entre ambas familias se reflejó incluso en las fiestas de fin de año, que los hijos de Sandra pasaron en casa de Regina mientras la donante se recuperaba de su reciente alta médica.
Actualmente, ambas transitan el postoperatorio con gran optimismo. Mientras que Regina ya realiza caminatas y espera el alta definitiva para disfrutar de sus vacaciones, Sandra debe permanecer en Buenos Aires durante los próximos tres meses para realizarse controles diarios. La rigurosidad del seguimiento es clave para asegurar la durabilidad del nuevo riñón y garantizar que la profesional pueda retomar su vida laboral y social plenamente.
El testimonio de las tandilenses busca también generar conciencia sobre la donación de órganos en vida. Sandra enfatizó que, aunque la normativa vigente aumentó los trasplantes cadavéricos, la lista de espera sigue siendo extensa, especialmente para pacientes renales. "Cambia la vida de la persona enferma sin mayores riesgos para el donante; vale la pena repensarse y ojalá todos tengan un ángel o una Regina en su vida", concluyó.