Agustina Goñi analizó los desafíos de las políticas de género en Tandil y el impacto del 8M
La directora de políticas de género del municipio, Agustina Goñi, reflexionó sobre el significado del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, detalló las estadísticas locales de violencia y destacó la importancia del trabajo en red para garantizar los derechos conquistados.
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En el marco de las conmemoraciones por el Día Internacional de la Mujer, Agustina Goñi, directora de políticas de género de la Municipalidad de Tandil, visitó el piso de La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1. Durante la entrevista, la funcionaria profundizó sobre el sentido histórico de la fecha, el panorama actual de la violencia de género en la ciudad y los dispositivos de asistencia que funcionan bajo su órbita.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAl inicio de la charla, Goñi marcó una distinción fundamental sobre la narrativa que rodea al 8 de marzo. Explicó que no se trata de una jornada de festejos, sino de una fecha para conmemorar la lucha y la trayectoria de los movimientos de mujeres. "No se felicita a las mujeres por el hecho de ser mujeres, sino porque es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Nace de una lucha histórica por trabajo digno, mejores salarios y reducción de la jornada laboral", precisó la funcionaria, recordando que la ONU reconoció formalmente la fecha en 1977.
La directora advirtió sobre un contexto nacional donde se percibe un retroceso en la visibilización de la problemática. Según su análisis, mientras a nivel provincial existe un Ministerio de Mujeres y Diversidad, en el ámbito nacional se observa una tendencia a negar la violencia de género, volviendo a términos como "violencia familiar". En este sentido, destacó que el concepto de femicidio fue un logro jurídico clave para dejar de justificar crímenes bajo la carátula de "pasionales", una figura que históricamente culpabilizaba a la víctima.
Estadísticas locales y el abordaje de la violencia
Al ser consultada sobre la realidad de Tandil, Goñi aportó cifras contundentes sobre la demanda que recibe la Dirección de Políticas de Género. En lo que va del año, desde enero hasta la fecha, la institución recibió aproximadamente 100 denuncias y brindó alrededor de 50 turnos de asistencia técnica y profesional. Para afrontar esta demanda, la dependencia cuenta con un equipo de 20 personas que operan de lunes a viernes en su sede de 9 de Julio 441, pero que mantienen una guardia activa las 24 horas.
La funcionaria resaltó que la dirección no trabaja de manera aislada, sino que forma parte de una red institucional que incluye a los juzgados, la fiscalía, las comisarías, los centros de salud y las escuelas. "Es un trabajo mancomunado. Las medidas, ya sean botones de pánico, restricciones o exclusiones de hogar, suelen salir rápidamente mediante oficio o mesas de trabajo articuladas", explicó.
Respecto a los dispositivos de protección, Goñi mencionó que el uso de la Casa de Abrigo ha disminuido en términos de tiempo de permanencia, lo cual consideró un avance. El objetivo actual es que la mujer no deba permanecer encerrada, sino que la Justicia actúe con celeridad para que pueda reintegrarse a su vida cotidiana mientras el agresor es monitoreado. En los casos de mayor riesgo, se emplean los dispositivos duales o tobilleras, que son supervisados de forma constante por el centro de monitoreo local.
"El objetivo es transformar la sociedad y mover el estatus quo. Lo que buscamos es desnaturalizar prácticas violentas que en algún momento fueron aceptadas".
El desafío de la autonomía y el cambio cultural
Uno de los puntos más complejos del abordaje es el "después" de la denuncia. Goñi coincidió en que el empoderamiento económico y psicológico es la etapa más difícil del proceso. Muchas mujeres han crecido bajo mandatos que las relegaban exclusivamente a las tareas de cuidado, lo que genera una dependencia estructural hacia el agresor. "Trabajamos para desarmar violencias que vienen sufriendo desde hace mucho tiempo, vinculadas a crianzas donde se les decía que su único rol era estar en la casa cuidando a los hijos", señaló.
En cuanto a las brechas actuales, la directora recordó que todavía persiste una diferencia salarial del 20 por ciento entre varones y mujeres en los mismos puestos de trabajo. Asimismo, defendió la necesidad de leyes de cupo y paridad como herramientas temporales para forzar un acceso que, de otro modo, seguiría vedado por prejuicios culturales.
Finalmente, Goñi se refirió a las nuevas generaciones. Si bien reconoció que los jóvenes han desnaturalizado muchas conductas violentas, alertó sobre la aparición de nuevos discursos regresivos en espacios digitales y redes sociales. "Vemos que se vuelven a instalar debates que creíamos superados. Por eso es fundamental seguir hablando, visibilizando y poniendo en cuestión estas prácticas para buscar una sociedad mejor", concluyó la funcionaria, quien reafirmó el compromiso de la Municipalidad de Tandil en la promoción y prevención de derechos.