Fiebre amarilla: síntomas, riesgos y dónde vacunarse en Tandil
Conocé cuáles son las zonas de riesgo y quiénes deben aplicarse la vacuna.
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El Ministerio de Salud y diversos organismos de previsión médica emitieron un alerta ante el inicio de la temporada de mayor circulación de virus transmitidos por mosquitos. La advertencia puso el foco en que la fiebre amarilla continúa siendo un riesgo latente en diversas regiones del mundo, con 27 países de África y 13 de América Latina clasificados bajo vigilancia por posibles brotes.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn la Argentina, la recomendación de vacunación se centró especialmente en aquellas personas que planearon traslados hacia el norte y noroeste del país, mencionando puntualmente a las provincias de Misiones, Formosa, Salta y Jujuy.
El recuerdo de la tragedia sanitaria de 1871 sirvió como disparador para analizar la situación epidemiológica actual. En aquel entonces, la enfermedad diezmó a la población porteña y marcó un antes y un después en la salud pública nacional.
Hoy, aunque el escenario es diferente gracias a los avances científicos, los especialistas subrayaron que la prevención sigue siendo fundamental para cuidar la salud individual y colectiva, especialmente en un contexto de alta movilidad turística regional.
Respecto a la dinámica de la patología, la médica clínica de Ospedyc, Viviana Cantarutti, detalló que se trata de una afección viral que se transmite de forma exclusiva mediante la picadura de mosquitos de los géneros Aedes, Haemagogus y Sabethes.
La profesional fue enfática al aclarar que la fiebre amarilla no se contagia por contacto entre personas ni a través de objetos, lo que diferencia su manejo preventivo de otras enfermedades respiratorias o virales de contacto directo.
Riesgo, sintomatología y complicaciones graves
Si bien la enfermedad puede afectar a cualquier individuo sin distinción de edad, la doctora Cantarutti puntualizó que los niños y las personas mayores presentan un riesgo superior de desarrollar formas graves.
El cuadro clínico inicial se caracteriza por la aparición de fiebre, cefaleas intensas, dolores musculares, náuseas, vómitos y un estado de debilidad general que, en la mayoría de los casos, tiende a remitir tras los primeros días de infección.
Sin embargo, las estadísticas sanitarias revelaron un dato preocupante: aproximadamente el 15 por ciento de las personas infectadas evoluciona hacia una fase grave. Este estadio se manifiesta mediante la reaparición de fiebre alta, ictericia —coloración amarillenta de la piel y mucosas—, hemorragias y una progresiva falla multiorgánica. En estas circunstancias, la tasa de mortalidad se eleva considerablemente, transformando un cuadro febril común en una emergencia médica de alta complejidad.
La especialista de Ospedyc remarcó que no existe un tratamiento antiviral específico para combatir el virus una vez contraído. La estrategia médica se limitó históricamente al tratamiento de apoyo, el cual incluye reposo absoluto, una hidratación constante y el control estricto de las complicaciones derivadas.
“La aparición de ictericia indica gravedad y, por lo general, requiere la internación inmediata del paciente para un monitoreo cercano”, explicó la doctora en su informe.
Este panorama reforzó la idea de que la intervención temprana es la única vía para mitigar los daños. La vigilancia epidemiológica en las fronteras y la concientización sobre los síntomas resultaron ser los pilares sobre los cuales el Ministerio de Salud sostuvo sus campañas de comunicación.
La detección precoz permite que los sistemas de salud provinciales activen protocolos de contención para evitar la propagación del virus a través de vectores locales.
La vacunación como única protección efectiva
La buena noticia para la población es que la fiebre amarilla se puede prevenir de forma eficaz. Según los datos aportados por la doctora Cantarutti, se cuenta con una vacuna segura que se aplica en una sola dosis y brinda protección de por vida. En nuestro país, este insumo es gratuito y está disponible en diversos centros habilitados.
A pesar de su probada eficacia, la indicación de la vacuna debe ser evaluada de forma individual en ciertos grupos poblacionales. Los especialistas mencionaron que los efectos adversos son poco frecuentes, pero se debe prestar especial atención a los lactantes menores de nueve meses, personas con inmunodeficiencias graves o aquellos adultos mayores de 60 años. Para estos casos, el consejo médico previo es un requisito obligatorio antes de la inoculación.
En Tandil, el Vacunatorio Central y los diversos centros de salud comunitaria mantuvieron el registro y la disponibilidad para quienes acreditaron la necesidad de la dosis por viaje. Los profesionales locales coincidieron con Cantarutti en que, ante el aumento de la circulación regional del virus y la frecuencia de los traslados, la vacunación oportuna es la herramienta más efectiva para evitar casos graves y la proliferación de brotes en zonas urbanas.
Finalmente, las autoridades insistieron en que el compromiso ciudadano en la eliminación de criaderos de mosquitos y la consulta médica ante síntomas sospechosos completan el esquema de defensa contra el virus. Informarse y actuar con previsión, especialmente antes de la temporada estival, se mantiene como la premisa básica para evitar que una enfermedad con tanta carga histórica vuelva a representar un peligro inminente para la estabilidad sanitaria de la región.