Tras el histórico brote de 2024, especialistas advierten sobre los riesgos del dengue
Argentina atravesó el año pasado el mayor brote de dengue de su historia con más de 500.000 casos notificados y 290 muertes, un escenario que puso en alerta al sistema sanitario y que en Tandil motivó un seguimiento constante por parte de las autoridades locales.
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Argentina enfrentó en 2024 una crisis sanitaria sin precedentes a causa del dengue. Durante ese período, se notificaron más de 500.000 casos y 290 fallecimientos, en un contexto marcado por la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus. Si bien las regiones más afectadas fueron el NEA y el NOA, la transmisión autóctona se extendió a gran parte del país, lo que obligó a reforzar las tareas de vigilancia epidemiológica.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn nuestra ciudad, el Sistema Integrado de Salud Pública y el Comité de Seguimiento del Dengue mantuvieron un monitoreo estricto de la situación. Según los reportes del año pasado, aunque la mayoría de los casos detectados en Tandil tuvieron antecedentes de viaje, la presencia confirmada del mosquito Aedes aegypti en diversas zonas del área urbana mantuvo en vilo a los profesionales del sector.
El escenario nacional estuvo favorecido por la expansión del mosquito transmisor, el cambio climático, la urbanización desorganizada y la presencia de recipientes con agua en entornos domiciliarios. Estos factores generaron condiciones ideales para la proliferación del insecto, transformando una problemática estacional en un desafío de salud pública permanente.
Los síntomas y las señales de alerta
Tras un período de incubación de entre cuatro y diez días, el dengue suele comenzar con fiebre alta de aparición repentina, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y articulares, molestias detrás de los ojos, náuseas y malestar general. No obstante, los especialistas advirtieron que el cuadro puede agravarse de forma imprevista.
En algunos casos, entre el tercer y el séptimo día, puede presentarse una fase crítica que coincide con la baja de la fiebre y aumenta el riesgo de complicaciones. La doctora Valeria El Haj, directora médica nacional de Ospedyc, remarcó que resultó fundamental reconocer los signos de alarma que requieren consulta médica inmediata.
Entre estos signos, la profesional destacó el dolor abdominal intenso y persistente, vómitos reiterados, sangrados, somnolencia excesiva o irritabilidad marcada. Ante la aparición de estos síntomas, la recomendación fue acudir de manera urgente a los centros de salud para recibir el soporte adecuado y evitar desenlaces fatales.
El riesgo de la automedicación
Uno de los puntos en los que más insistieron los médicos durante el último año fue el peligro de la automedicación. Ante la sospecha de dengue, los especialistas desaconsejaron terminantemente el uso de antiinflamatorios como el ibuprofeno o el ácido acetilsalicílico, ya que estas sustancias aumentan considerablemente el riesgo de sufrir hemorragias.
“No existe un tratamiento antiviral específico para el dengue. El abordaje es sintomático y de soporte, con especial énfasis en la hidratación y el control clínico”, explicó El Haj. En los cuadros más graves, la directora médica señaló que fue necesaria la internación y el monitoreo estrecho del paciente para controlar la evolución de la enfermedad.
Acciones para frenar la circulación
El Aedes aegypti se reproduce en cualquier objeto que acumule agua limpia, incluso en pequeñas cantidades. Una de las mayores dificultades radica en que sus huevos pueden sobrevivir más de un año en condiciones adversas y eclosionar cuando vuelven a entrar en contacto con el agua. Por este motivo, la eliminación de criaderos debió realizarse de forma constante durante todo el ciclo anual.
Reducir los recipientes con agua acumulada en hogares, patios y espacios comunes se consolidó como la medida más eficaz para cortar el ciclo de transmisión. A nivel personal, el uso de repelentes fue otra herramienta central de protección. La eficacia de estos productos depende de su concentración: un repelente con 10% de DEET protege entre dos y tres horas, mientras que uno con 25% puede alcanzar unas seis horas de protección.
La situación de la vacuna
Respecto a la prevención mediante la inmunización, en Argentina se encontró disponible una vacuna contra el dengue para personas mayores de cuatro años. El esquema consta de dos dosis con un intervalo de tres meses y brinda protección frente a los cuatro serotipos del virus circulantes.
Aunque la vacuna no formó parte del Calendario Nacional de Vacunación, estuvo disponible en el sector privado y en algunas jurisdicciones específicas que decidieron avanzar con campañas focalizadas. Los profesionales locales sugirieron consultar con el médico de cabecera para evaluar cada caso particular, especialmente en aquellas personas que ya transitaron la enfermedad.
“La prevención del dengue requiere información clara, compromiso comunitario y acciones sostenidas. Es una responsabilidad compartida y la principal herramienta para reducir el impacto de la enfermedad”, concluyó la directora de Ospedyc, en sintonía con los mensajes difundidos por la Municipalidad de Tandil para concientizar a los vecinos sobre el descacharreo.