Ricardo Fort cumpliría 58 años: la historia del mediático que dejó una huella en la televisión argentina
Este 5 de noviembre se cumple un nuevo aniversario del nacimiento del empresario y productor que transformó su vida en un espectáculo público y cuya figura sigue vigente en la memoria popular.
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Este jueves 5 de noviembre, Ricardo Fort cumpliría 58 años. A más de doce años de su muerte, su figura continúa despertando fascinación y permanece vigente en la cultura popular argentina. Empresario, cantante, actor y personaje televisivo, supo construir una identidad propia a fuerza de excentricidades, lujos y una personalidad que nunca pasó inadvertida.
Ricardo Aníbal Fort nació el 5 de noviembre de 1968 en Buenos Aires. Hijo de Carlos Augusto Fort y Marta Campa de Fort, y nieto de Felipe Fort, fundador de la reconocida empresa de golosinas Felfort, creció en una familia de gran poder económico. Sin embargo, detrás de los privilegios materiales, su historia estuvo atravesada por conflictos familiares y por el deseo de encontrar un camino propio, alejado de las expectativas de su padre, quien esperaba que continuara con el legado empresarial.
Desde muy joven manifestó su interés por el arte, la música y los escenarios. Su madre, cantante lírica, fue una figura fundamental durante su infancia y adolescencia, mientras que la relación con su padre estuvo marcada por las diferencias. "Yo era muy nene de mamá, era muy mimado y ella me superprotegía", recordó en más de una oportunidad al hablar de aquellos años.
Después de terminar la escuela secundaria, decidió instalarse en Estados Unidos. Vivió entre Los Ángeles y Miami, una ciudad que se convirtió en una parte esencial de su identidad y que, con el tiempo, también sería protagonista de muchas de sus historias y declaraciones más recordadas.
La paternidad, un antes y un después
En 2004, a través de un proceso de gestación por sustitución realizado en California, se convirtió en padre de sus mellizos, Marta y Felipe. La llegada de sus hijos marcó un punto de inflexión en su vida y representó uno de sus proyectos personales más importantes. "Decidí ser padre y tener otro tipo de vida", expresó al referirse a aquella decisión.
Tras la muerte de su padre, en 2007, Fort comenzó a darle un impulso definitivo a su faceta artística y a su exposición pública. Aunque ya había intentado abrirse camino en el mundo del espectáculo, fue unos años después cuando logró convertirse en una figura reconocida a nivel nacional.
De empresario chocolatero a ícono de la televisión
Su explosión mediática llegó en 2009, con la aparición de Reality Fort, el programa que permitió conocer de cerca su extravagante estilo de vida. Poco después, su participación como jurado en ShowMatch y Bailando por un sueño, conducidos por Marcelo Tinelli, lo convirtió en uno de los personajes más comentados de la televisión argentina.
Sus looks llamativos, sus declaraciones sin filtro, sus enfrentamientos y su ostentoso estilo de vida lo transformaron en una figura imposible de ignorar. Sin embargo, Fort insistía en que su verdadera vocación estaba vinculada con el arte y no con la exposición mediática. "Nunca quise ser mediático; sí artista", sostenía.
En ese camino dejó frases que se instalaron para siempre en el imaginario popular. "Yo no manejo el rating. Yo manejo un Rolls-Royce" y "El tren de Ricardo Fort pasa solo una vez en la vida" son apenas dos ejemplos de un repertorio que todavía circula en redes sociales, videos y conversaciones cotidianas.
Una figura que trascendió su tiempo
Detrás de los lujos y la exposición, Fort también atravesó importantes problemas de salud. Las lesiones en la columna y las rodillas le provocaban dolores crónicos y afectaron progresivamente su calidad de vida.
El 25 de noviembre de 2013, Ricardo Fort murió a los 45 años a causa de un paro cardiorrespiratorio. Su fallecimiento generó una fuerte repercusión y marcó el final de una vida tan breve como intensa. Tiempo antes, había pronunciado una frase que, tras su muerte, adquirió un significado especial: "Siempre pensé que me iba a morir joven".
A 58 años de su nacimiento, Ricardo Fort sigue siendo mucho más que un recuerdo televisivo. Su imagen se reinventó con el paso del tiempo, sus frases se convirtieron en memes y su personalidad continúa despertando interés en nuevas generaciones. Porque, entre el lujo, la polémica y su búsqueda de reconocimiento artístico, logró algo que pocos personajes consiguen: construir un personaje que sigue vivo en la memoria colectiva.
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