Rocío Igarzábal reveló que fue víctima de abuso sexual durante su infancia
En el marco del undécimo aniversario de Ni Una Menos, la actriz compartió un duro relato sobre los abusos que sufrió a los cinco años por parte de una persona de su entorno cercano.
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Este miércoles 3 de junio, en el marco del undécimo aniversario de Ni Una Menos y a pocos días del femicidio de Agostina Vega, de 14 años, distintas figuras del espectáculo argentino compartieron reflexiones sobre la violencia de género. Entre ellas, la actriz Rocío Igarzábal decidió alzar la voz al relatar una traumática vivencia de su niñez.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA través de su cuenta oficial de Instagram, donde reúne más de 914 mil seguidores, la artista se sumó a la conmemoración mediante una publicación compuesta por fotografías de su infancia y un crudo testimonio. En el epígrafe del posteo, Igarzábal escribió:
“Por mi Rochi de cinco años. Por todas las que ya no están. Por mi mamá, mis hermanas, mi hija, mis amigas. #niunamenos”
La actriz develó que el agresor era una persona de su entorno de confianza.
“Mi primera experiencia sexual fue a los cinco años. Por alguien que decía cuidarme. Una persona de confianza que abusó reiteradas veces de mí. En esta foto yo tengo cinco años”,
manifestó al hacer alusión a la postal que eligió para abrir su carrusel en la red social.
Las secuelas y el proceso de sanación
A partir de los recuerdos compartidos, la actriz profundizó sobre las secuelas que afrontó:
“Crecí creyendo que tenía la culpa. Desarrollé trastornos alimenticios y me quedé callada”.
Según detalló, le llevó gran parte de su adolescencia y juventud procesar lo ocurrido, logrando ponerlo en palabras recién en su etapa adulta debido a la vergüenza y el miedo.
Pese a la angustia que le genera mirar sus fotos de la infancia, Rocío Igarzábal destacó que logró reconstruirse.
“Yo pude salir, pude pedir ayuda y seguir adelante con cicatrices, pero con muchas ganas de vivir”, subrayó. No obstante, concluyó con un mensaje de lucha al recordar a aquellas mujeres y niñas que no pudieron sobrevivir a situaciones de violencia:
“Hoy somos su voz. Somos su ausencia. Somos su grito de miedo. La esperanza está en la lucha. Nunca nos cansemos de luchar”.
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