Estaba bajo arresto domiciliario y con una la heladería como pantalla vendía droga
Tras varias denuncias anónimas la policía investigó y terminó con un allanamiento y secuestro de pruebas. La condena.
Tras varias denuncias anónimas la policía investigó y terminó con un allanamiento y secuestro de pruebas. La condena.
En circuito de droga desde Rosario, Mar del Plata a Tandil. Las “chicas” recibían directivas de internos penitenciarios
Tras un suceso violento ocurrido en el domicilio del acusado, uno de los agredidos lo denunció y alertó a la policía que al agresor de dedicaba a la venta de droga. Se activó una pesquisa de derivó en un arresto y consecuente condena. Otros sentenciados.
Una mujer amenazada por su expareja, lo terminó denunciando como cabecilla de una gavilla que traía y vendía droga en Las Tunitas. Uno de los señalados ahora fue condenado.
La investigación se inició a través de un llamado que denunció que un joven vendía droga dentro del salón de una cervecería. Policías de civil detectaron la maniobra y detuvieron al que a la postre se comprobó que era el revendedor de otro joven, que se encargaba de cultivar y procesar los estupefacientes en su casa, para vender en Tandil y otras localidades. Incluso usaba servicio de mensajería y encomiendas.
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