Por qué olvidamos los nombres de las personas y cómo funciona la memoria
Especialistas explican que los lapsos de memoria al recordar nombres son procesos normales del cerebro y ofrecen claves para fortalecer la retención de información.
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Olvidar los nombres de personas conocidas no es un síntoma de mala memoria, sino una forma habitual en la que funciona el cerebro humano. Según explican los expertos, la memoria retiene con mayor facilidad la información cuando puede vincularla con significados, imágenes o ideas concretas, lo que provoca que los nombres propios sean más difíciles de fijar que otros datos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDavid Ludden, doctor en psicología y profesor en Georgia Gwinnett College, señaló que los seres humanos poseen una capacidad innata para reconocer rostros, una habilidad con una base evolutiva clara.
“No solo los humanos, sino muchos otros animales sociales reconocen a sus compañeros de grupo por sus rostros. Incluso tenemos mecanismos específicos en el cerebro para procesar los rasgos faciales. Esto hace que el reconocimiento facial sea rápido y preciso. Lo que realmente resulta difícil es recordar los nombres que corresponden a esos rostros”.
En un análisis publicado en Psychology Today, las psicólogas Lise Abrams y Danielle Davis de la Universidad de Florida profundizaron en las razones por las cuales los nombres propios se distinguen de otras palabras. Al respecto, Ludden añadió que, en ocasiones, las estrategias convencionales para evitar fallos de memoria resultan ineficaces cuando se trata de nombres.
La ilusión de Moisés
El investigador también hizo referencia a la denominada ilusión de Moisés, un error de comprensión que ocurre cuando aceptamos información incorrecta porque parece encajar en el contexto. Un ejemplo clásico es la pregunta sobre cuántos animales llevó Moisés en el arca, cuando en realidad fue Noé. Este fenómeno, que también afecta a palabras comunes en la vida cotidiana, ocurre porque el cerebro realiza una lectura superficial para ganar velocidad.
“Cuando leemos, no procesamos cada palabra en profundidad, porque nos ralentizaría demasiado. En cambio, hacemos una lectura superficial y, mientras las palabras parezcan apropiadas, continuamos, deteniéndonos solo cuando una palabra es desconocida o inesperada”.
Finalmente, los expertos destacan que recuperar palabras a un ritmo de dos o tres por segundo es un proceso complejo y que los lapsos son normales. Para mejorar la función de la memoria, se recomienda mantener un estilo de vida saludable, realizar actividad física, dormir bien y ejercitar el cerebro. Además, sugieren que al aprender un nombre, es fundamental concentrarse, repetirlo o relacionarlo con algo familiar para fortalecer el camino neuronal creado en el cerebro.