Desde Pablo VI hasta Francisco: el impacto de las visitas papales en América Latina
Desde el histórico arribo de Pablo VI a Colombia en 1968 hasta el presente, los pontífices han consolidado un vínculo profundo con el continente mediante viajes que trascendieron lo religioso para marcar el pulso político y social de la región.
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El 22 de agosto de 1968, Pablo VI aterrizó en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá y se convirtió en el primer pontífice de la historia en pisar suelo latinoamericano. Dos millones de personas se agolparon a lo largo de la carretera que unía el aeropuerto con la catedral de la Plaza de Bolívar. La imagen del Papa besando el suelo colombiano al bajar del avión marcó el inicio de una relación que los pontífices que lo sucedieron sostuvieron y profundizaron con el continente que concentra la mayor cantidad de fieles católicos del planeta.
El viaje de Pablo VI a Colombia duró 72 horas e incluyó cerca de 20 encuentros. Su encuentro con los campesinos en Mosquera dejó una huella profunda. Ante 300.000 trabajadores de la tierra, el papa Montini pronunció palabras que ningún pontífice había dirigido antes: “Conocemos sus condiciones de vida: son para muchos de ustedes condiciones miserables, a menudo inferiores a las necesidades normales de la vida humana. Ahora nos escuchas en silencio: pero nosotros escuchamos más bien el grito que se eleva de sus sufrimientos y los de la mayoría de la humanidad”.
A los sectores de poder les exigió abandonar su posición estática y ponerse al servicio de quienes necesitaban su riqueza. Respecto a la Teología de la Liberación, el Papa fue claro ante los obispos en la II Asamblea General del CELAM: “Ni el odio, ni la violencia son la fuerza de nuestra caridad”.
La era de Juan Pablo II
Ningún pontífice igualó la presencia de Juan Pablo II en América Latina. Realizó 18 viajes apostólicos y recorrió más de 20 países. En enero de 1979, durante su visita a la República Dominicana y México, bautizó a la región como el continente de la esperanza. En junio de 1982, llegó a la Argentina en plena guerra de las Malvinas con el objetivo de pedir el cese del enfrentamiento armado. En 1998, su visita a Cuba abrió un capítulo inédito al solicitar que “el mundo se abra a Cuba y Cuba se abra al mundo”.
Benedicto XVI y el cambio de era
Benedicto XVI viajó a América Latina en dos oportunidades. En 2007 visitó Brasil para inaugurar la V Conferencia General del CELAM en el santuario de Aparecida. En 2012, su viaje a México y Cuba marcó un hito, ya que, según reveló el entonces director del diario vaticano L’Osservatore Romano, Gian María Vían, fue tras este recorrido cuando tomó la decisión de renunciar al pontificado.
El papado de Francisco
El 13 de marzo de 2013, Jorge Mario Bergoglio se convirtió en el primer papa latinoamericano. En sus primeros 10 años de pontificado visitó 10 países de la región. En su primer destino, Brasil, lanzó una de sus frases más recordadas: “¡Hagan lío!”. Posteriormente, en Bolivia, pidió perdón por los crímenes cometidos contra los pueblos indígenas durante la conquista.
En 2016, durante su visita a México, llamó a “no negociar con el demonio” y rezó por las víctimas de los traficantes de muerte. En 2017, acompañó el proceso de paz en Colombia y, en 2018, visitó Chile y Perú, donde expresó su vergüenza por los abusos sexuales cometidos por sacerdotes.
El papa León XIV será el quinto pontífice en visitar la región, con una gira programada del 6 al 17 de noviembre por Uruguay, Argentina y Perú.
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