El obispo Salaberry presente en la delegación que estuvo con el Papa Francisco
Fue en el marco de la llamada visita 'ad limina apostolorum' que es realizada por todos los obispos del mundo cada cinco años para dar cuenta del estado de sus diócesis
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El papa Francisco le expresó a un grupo de 31 obispos argentinos que recibió en el Vaticano su “deseo” de visitar el país aunque, según los pastores, todavía “no hay indicios por el sí ni por el no” sobre un posible viaje del pontífice para el 2020.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“El Papa expresó su deseo de visitarnos varias veces, pero la dificultad es de agenda”, aseguró en diálogo con medios argentinos el arzobispo de Corrientes Andrés Stanovnik, tras la reunión de dos horas, en la que Francisco se manifestó dolido por la “polarización” existente en Argentina.
En este primer grupo de 31 obispos que el jueves visitaron al papa Francisco también se encontraban los arzobispos Carlos Azpiroz Costa, de Bahía Blanca; Juan Puiggari, de Paraná; Eduardo Martín, de Rosario; Sergio Fenoy, de Santa Fe y Ramón Dus, de Resistencia. También el Obispo de Azul, Hugo Manuel Salaberry y el representante de Mar del Plata, Gabriel Mestre.
El primer grupo de obispos argentinos concluirá su visita al Vaticano el sábado, y a continuación llegará otro grupo, integrado por 29 pastores, encabezado por el presidente de la CEA, Oscar Ojea.
“No tenemos ningún indicio por sí ni por el no, solo sabemos que es muy difícil”, agregó durante el encuentro con la prensa el arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, consultado sobre un posible regreso de Jorge Bergoglio a su país natal el año próximo.
Según el arzobispo de Corrientes, la realidad política del país “no salió como tema, sino que lo planteó algún obispo refiriéndose a la realidad de su propia diócesis, pero no tomó estado público en la reunión con el Papa”.
En ese marco, según Fernández, el pontífice escuchó de algunos obispos la “preocupación por la existencia de cierta tensión social” en Argentina.
Como ya ha expresado el propio Papa, “él ve que hay problemas en distintas partes del mundo, que necesitan una mano y sabe que puede darla porque no es tonto y sabe que su palabra es valorada”, agregó Fernández.
Establecida en el Código de Derecho Canónico, la llamada visita ‘ad limina apostolorum’ es realizada por todos los obispos del mundo cada cinco años para dar cuenta del estado de sus diócesis. La última vez que los miembros de la CEA habían hecho la visita ‘ad limina’ fue en 2009, cuando el Papa era Benedicto XVI y el entonces cardenal Jorge Bergoglio presidía el Episcopado argentino.
“El 90% de los temas fueron de orden pastoral” durante la reunión, “como el tema de los jóvenes”, agregó Stanovnik, que actuó de vocero de los obispos de las regiones litoral, platense y NEA. “El Papa insistió en varias ocasiones sobre el tema de la educación, su importancia y graves deficiencias. Nos insistió muy fuerte sobre ese tema”, planteó el arzobispo de la ciudad del litoral.
