Adultos Mayores en Lucha, un grupo que aspira a defender a todos los jubilados tandilenses
La pérdida de poder adquisitivo, el salario mínimo y la mala ecuación que resulta de esto han llevado a un grupo de ciudadanos a conformar Amalú. Es una entidad de bien público que pretende asesorar, informar y proteger los derechos de sus pares, además de salir en busca de mayores beneficios. La aplicación de tarifas sociales, impuestos municipales y transporte público, entre las prioridades.
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Un grupo de jubilados tandilenses decidió unirse para empezar a transitar un camino de logros y beneficios para todos sus pares en la ciudad. Así, Marta Ledesma, Petra Marzocca, Nito Franco, Daniel Radetich, Esteban Palma Parodi y Miguel Antonio Franco fundaron Adultos Mayores en Lucha (Amalú), una entidad que tiene como objetivo primordial aliviar sus problemáticas y “defenderse” a sí mismos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Esto comienza por sentirnos un poco agredidos con las medidas que se toman y afectan a los jubilados”, relataron. Hace unos tres meses empezaron con las charlas individuales que llevaron a que estas seis personas decidieran ponerle acción a sus inquietudes y necesidades, tomando como ejemplo un movimiento similar que se dio a nivel nacional.
Hoy son más de 40 los adultos mayores que participan del grupo y lograron, en abril, ser reconocidos como entidad de bien público por la Municipalidad de Tandil, lo que finalmente les va a permitir más llegada a las instituciones y organismos oficiales de todo tipo. A partir de esta gestación, llevan a cabo quincenalmente reuniones entre pares en el centro cultural La Compañía, a las que pueden asistir todos los que estén interesados para exponer sus sugerencias, intranquilidades o problemáticas.
Dentro del plan de lucha que fueron delineando de acuerdo a las prioridades, están trabajando en tres aristas. En primer lugar, apuntan a que cada vez más jubilados puedan acceder a la tarifa social y conseguir que se aplique principalmente con respecto al servicio de la luz, luego se ocuparán de todo lo referente a los impuestos municipales y también a lo que hace al transporte de pasajeros para este rango etario.
Cada uno, con sus inquietudes personales, llegó a la conclusión de que carece de alguien que los defienda, aunque admitieron que con la reciente figura de la Defensoría del Pueblo pueden pensar en un punto específico al cuál recurrir para canalizar algunas de las cuestiones.
“No merecemos ese trato”
Tal como destacaron, el 80 por ciento de los jubilados cobra el salario mínimo que apenas pasa de los diez mil pesos y en junio llegará a los 11.500. “Entre la luz, el gas, la comida, impuestos y medicamentos se diluye”, manifestaron.
Incluso, advirtieron que tampoco alcanza en las casas en que todavía son dos los que aportan su ingreso. Siguiendo este supuesto, con una entrada de aproximadamente 20 mil pesos por hogar, hicieron el cálculo que con solamente el gasto en alimentos se les va en promedio la mitad.
Pero lo más grave de todo es que empezaron a notar que hay muchos mayores que ya no completan la dieta diaria, pasando la noche con una taza de té o mate cocido con tostadas. “No merecemos ese trato”, dijeron con toda razón. Incluso, recordaron que algunos funcionarios los han denominado como “un costo”, cuando enfatizaron que han aportado su vida activa de trabajo.
Lo elemental de la salud
Después de los números del gas que percibió un “incremento monumental”, ubicándose en el primer lugar de la lista de aumentos, revelaron que se ubican los costos por medicamentos. son insumos que para gran parte de esta población son fundamentales e indispensables, y que el hecho de dejar de consumirlos podría ser sumamente perjudicial.
“No son cuentos chinos cuando la gente va y empieza a tachar dentro de la receta, bajando la calidad de su salud”, advirtieron. Como si fuera poco, sumaron que en días de invierno típicos de Tandil tienen que estar analizando si prenden o no la calefacción, porque ya sea eléctrica, a gas, querosene o leña, el gasto se hace cada vez más difícil de afrontar, poniendo en riesgo su inmunidad.
Con respecto a los remedios, entonces, su idea es “pelear” con Pami para formar parte del directorio, ya que ha sacado medicamentos en forma aleatoria por el simple hecho de ser titular de dos viviendas o tener un auto con diez años o menos de antigüedad. Sin embargo, cuando el modelo de vehículo pasa a superar esa fecha, no los vuelven a integrar automáticamente al acceso gratuito medicinal, siendo que según sus cálculos estos rondan generalmente entre los mil y dos mil pesos.
Los impuestos y el desconocimiento
Con respecto a las tarifas sociales están realizando un análisis “casero, pero con valores reales”, en base al que están armando una tabla comparativa por año, desde 2016 a este en curso. Claramente la ecuación no les resulta nada favorable.
“Tengo locura por los números, porque no te mienten, entonces si veo que hace años atrás con mi sueldo compraba 300 kilos de pan y en 2019 sólo puedo llegar a conseguir 160 kilos, es que en algún lugar perdí esa plata”, explicó Nito Franco, haciendo referencia a que ellos reciben los aumentos oficiales, mientras que los costos de producción de cualquier rubro, ya sea de alimentos, energía o gas, van subiendo en cifras que les son totalmente perjudiciales.
En este sentido, los cálculos que realizaron dan como resultado que algunos servicios les han sacado hasta el 90 por ciento de poder adquisitivo. Con respecto al gas, por ejemplo, detallaron que si en 2015 pagaban 60 pesos hoy deben abonar 6 mil. Entonces, la idea es unirse y empezar a pelear para que estas cuestiones les resulten menos pesadas.
De alguna manera, se trataría también de dar a conocer todas las “letras chicas” y la serie de beneficios a los que pueden acceder y muchos no están al tanto. A modo de ejemplo, se refirieron a la tarifa social de luz, que existe, pero en ningún lado se explica claramente de qué se trata, quiénes pueden acceder y cómo. De hecho, es una detección automática que realiza un ente nacional, mientras que a nivel local solamente figuran los valores residenciales o de electrodependientes en la página web.
“Queremos llevar toda la información posible a quienes no están al tanto”, aseguraron.
El transporte público
“Si pagabas un boleto de 9 pesos y te lo suben a 22, no podés viajar”, determinaron rotundamente. Si bien hace pocos días entró en vigencia el Programa de Accesibilidad y Movilidad para Adultos Mayores, Pensiones no Contributivas y Veteranos de Guerra de Malvinas, sancionado por el Concejo Deliberante, los integrantes de Amalú también tienen sus reparos y sugerencias al respecto.
En primer lugar, porque consideran que diez boletos mensuales gratis realmente no restan demasiado a su grilla de gastos, ya que con un viaje de ida y otro de vuelta que deban hacer se terminan en tal solo cinco días. Por otro lado, creen que el trámite de inscripción podría resultar engorroso y difícil de concretar para muchos de ellos. “Han hecho algo muy dulce, suave, muy que nadie lo va a poder usar”, definieron, en conocimiento de que se trata de una prueba piloto.
Así, la propuesta básicamente sería sumar más boletos gratuitos y rever la forma en que se gestionan los mismos. “Creemos que tiene que ser más sencillo, más transparente”, dijeron, explicando que su objetivo es ahondar sobre aquellas cuestiones que por conocidas parecen obvias y no lo son.
El simple afán de ayudar
La intención es que se siga sumando gente al grupo para darle fuerza a su lucha y también abrir el abanico a todas las problemáticas que los afectan, ya que son muy diversas. Por eso es que empezarán a dar charlas informativas en diferentes barrios, para contar eso que muchos quizás no saben sobre los posibles beneficios que pueden estar a su alcance y, además, expandir el debate.
Vale destacar que para ser parte nadie tiene que poner un peso y que todo lo que puedan llegar a conseguir con Amalú terminará siendo para favorecer a todos los jubilados tandilenses, que según los números arrojados, serían unos 25 mil. “Saben que nuestro voto vale, pero no les importa”, lanzaron al referirse a la cantidad que son y la poca importancia que les da la política local.
En este sentido, subrayaron que no hay ningún color partidario que los identifique ni represente. Así, la intención es reunirse con distintos referentes del ámbito político, como ya lo hicieron con el concejal por Unidad Ciudadana Roegelio Iparraguirre, quien se interesó en algunos de sus punteos en agenda, y como lo harán con el presidente de la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante, José Luis Labaroní, para abordar lo de los boletos gratuitos.
