Cartas de lectores
La violencia tiene múltiples expresiones
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emaily no respeta clases sociales
Señor Director:
El crimen el funcionario nacional Miguel Yadón y del diputado nacional Héctor Olivares en la Plaza Congreso pone en evidencia una realidad lacerante en nuestros días, el desprecio por la vida. En este caso, por la vida ajena, pero también abundan ejemplos de desprecio por la propia vida que, por no ser partícipes del mismo gente de actividad pública, no se conocen.
Pero, como bien reza el slogan de quienes están en contra del aborto, “toda vida vale”. En este caso el slogan debería aplicarse a favor de los que mueren asesinados o se suicidan. Para poder combatir estos flagelos, creo conveniente conocer las causas que llevan a su concreción. Y una de ellas, la mayor, es la que determina el accionar de estos sucesos. Se trata de la violencia. Y la padecemos los argentinos desde hace muchas décadas.
La violencia tiene muchas expresiones y no respeta clases sociales. Es un monstruo que nos devora diariamente y crece sin parar, tomando cada vez mayores dimensiones. Puede apoderarse de nosotros en todos los ámbitos personal, familiar, comunitario y social. Y la prueba más contundente es el deterioro social de las últimas décadas. Con una educación precaria, sin moral, ética, ni religión, anclamos inevitablemente en la violencia. Lomás preocupante es que entre los candidatos a los distintos cargos que se impondrán en las elecciones de este año no hay uno que siquiera prometa en este ámbito.
Daniel E. Chávez.
DNI 5.200.608
Teníamos todo pero primó
el ganar sobre el hacer
Señor Director:
Teníamos todo. El peor escenario, el problema real, el abismo y un ejército de voluntades decidido a sortearlos. Teníamos las ganas, la necesidad y la decisión de creer en que lo improbable era posible.
Tuvimos por un muy minúsculo ratito a los “mejores y los peores” juntos, pero sobró arrogancia. Primó el ganar por sobre el hacer y cuando los que pierden son mayoría, se cae el juego. A veces todo es demasiado peso para manos inexpertas, pero no hay lamento que componga lo roto ni promesa que garantice el olvidarlo.
Karina Cazzaro
DNI 32.439.543
